Morgan Freeman, en una imagen de archivo
Cine
El insólito trabajo de Morgan Freeman antes de ser actor
No fue hasta que cumplió 50 años que consiguió su primer papel importante
Quiénes conozcan a Morgan Freeman seguramente estarán de acuerdo en que es uno de los mejores actores de Hollywood. Sin embargo, a pesar de que hace que actuar sea una tarea sencilla, en realidad, pasó varias décadas preparándose para su oportunidad de triunfar. Aunque tenía claro cuál quería que fuese su futuro, no consiguió su primer papel importante hasta que había entrado en los cincuenta.
Dicho esto, Freeman es la prueba viviente de que la gran oportunidad no siempre llega en el momento en el que la deseas, sino cuando estás preparado para ello. Hijo de un barbero y una maestra de escuela, solía querer ir al cine siempre, pero nunca alcanzaba a pagar la entrada. Cada vez que quería ver una película, buscaba botellas vacías de cristal que después pudiese canjear por centavos. El dinero que ganaba con ello lo utilizaba para poder cumplir su sueño de ver el proyector en pantalla grande.
Curiosamente, su sueño de convertirse en actor se fraguó en plena obra escolar en la que acabó de la forma más casual. Freeman acabó castigado por su profesora, que le envió al despacho del director. Sin embargo, el joven confundió la puerta con la de una clase en la que buscaban a los próximos actores de la función anual.
Entre sus películas y papeles favoritos siempre estaban los relacionados con la guerra. Le fascinaba, por lo que, a los 18 años, consideró que unirse al Ejército estadounidense era un sueño mucho más real que el de triunfar como actor. Allí se encargó de reparar radares de seguimiento en distintas bases de Estados Unidos. Durante los cuatro años que estuvo de servicio también aprendió a pilotar un avión y obtuvo el rango de aviador de primera clase, lo que le permitía convertirse en piloto de combate.
Sin embargo, mientras entrenaba para ser piloto, descubrió que la guerra real no era para él. Una poderosa revelación le disuadió de continuar con el entrenamiento mientras estaba sentado sobre una bomba de relojería. En ese momento se dio cuenta que lo que realmente le había atraído de la Fuerza de Combate Aérea estadounidense había sido la versión cinematográfica de convertirse en uno.
Morgan Freeman, con su uniforma de la Fuerza Aérea estadounidense
A partir de ese momento, se comprometió a convertirse en actor, haciendo realidad los sueños imaginarios de millones de personas. Pero tardó varias décadas en conseguirlo. Se mudó a Los Ángeles con intención de ser recurrente en alguna serie de televisión y lo único para lo que le ficharon fue un programa educativo para niños llamado The Electric Company donde compartió escenario con otros grandes del entretenimiento como Bill Cosby o Rita Moreno, famosa por West side story.
Al principio, el trabajo le resultó gratificante, dado el éxito del programa, así como el salario regular y la exposición a nivel nacional. Sin embargo, pronto se cansó de su papel efectista y sintió que se estaba prostituyendo a cambio de un ingreso estable. Cuando el programa fue cancelado en 1976, comenzó a saltar de un papel a otro sin ningún éxito sostenido en el tiempo.
No fue hasta los 49 años cuando fue elegido para participar en la epopeya de la Guerra Civil estadounidense Tiempos de gloria junto a Matthew Broderick, Denzel Washington y Cary Elwes. Gracias a su papel en ella, puedo conseguir otros más aclamados como el de Paseando a Miss Daisy o Sin perdón, antes de lograr el que definió su carrera a partir de entonces: Cadena Perpetua. Su interpretación de Red le convirtió en una auténtica estrella y le permitió tener libertad para elegir sus papeles.