Tres oficiales de diferentes épocas trabajan para una agencia secreta que protege el pasado de España de intrusos que viajan en el tiempo e intentan manipular la historia. Esta es la premisa con la que nació El ministerio del tiempo. Adaptada en países como Portugal, Ucrania, China, Italia, Francia, Alemania o Reino Unido, la ficción posee ciertas lagunas argumentales, pero representa el pasado de España de la forma más distendida e instructiva posible.