En 1942, Tauba (Violette Guillon), una adolescente llena de vida, escapa por poco de la redada del Velódromo de Hiv con sus padres. Una pareja amiga se ofrece a esconderlos temporalmente en un almacén de su edificio, bajo los tejados de París, hasta que la situación se calme. Desafortunadamente, lo que se suponía que sería temporal se prolonga, y la familia se hunde en el silencio y la inmovilidad de la pequeña habitación en la que sobreviven. Una película más sobre la Segunda Guerra Mundial, de esas que nunca deberían dejar de hacerse para no olvidar el horror al que sometió a la población judía hace menos de un siglo.