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Manu Sánchez, en Al cielo

Manu Sánchez, en el programa Al cielo

Televisión

Manu Sánchez explica en televisión su lucha contra el cáncer: «Me he operado a vida o muerte cinco veces»

El humorista ha reaparecido en el programa El cielo de 101TV

Hace ya más de dos años que a Manu Sánchez le diagnosticaron cáncer germinal testicular con metástasis, pero no se rinde ante la enfermedad a pesar de lo complicado que está siendo la batalla, según sus propias palabras. Alejado del mundo de la televisión desde entonces, el humorista ha querido romper su silencio público para aparecer en el formato El cielo, de 101TV Sevilla.

«Me he operado, digamos que a vida o muerte, cinco veces ya. Esto implica que si te operan el jueves, ingresas el miércoles, y el martes me tengo que despedir de mis hijos. Tampoco les puedo explicar para que sean muy conscientes de qué va todo esto», comenzaba a explicar el presentador andaluz que tiene dos hijos en común con Lorena Sánchez: Manuel y Leonor.

«Uno tiene seis años, la otra tiene dos. Tampoco les puedo explicar, para que sean muy conscientes, de qué va todo esto. Manuel sabe que a papá le salió una plastilina mala en el cuerpo que los médicos me la están quitando, pero que todavía queda esa plastilina mala», continuaba, antes de reconocer que ha sido su hijo el que le ha hecho la pregunta más dura durante esta lucha. «Papá, ¿y tú para ponerte malo qué has hecho? Ahora mismo le hemos enseñado que una mala acción tiene una consecuencia en su salud, pero yo le digo que yo no he hecho nada. No lo entiendo yo con 40 años, como para que lo entienda él con 6».

Además, explica, que el momento más difícil es cuando tiene que irse de casa antes de una operación y despedirse sin saber si volverá. «Me despido de ellos y me preguntan: '¿Y cuándo vienes papá?'. Y yo le tengo que decir que en unos días, que en una semana, que voy a estar en el hospital, que las vacunas son con cable y que entonces no me puedo venir a casa, que ellos van a poder ir a verme dentro de unos días, que vamos a hacer videollamadas», apuntaba.

«Pero yo sé que hay una mañana que yo duermo por última vez con mis niños, les doy un beso, hago una maletita y les digo más o menos algo así como: ‘Ahora vengo’, y cruzo la puerta sin saber de verdad si voy a volver o no. Y a eso le tengo miedo. A ese momento le tengo absoluto pavor», revelaba el Sánchez, que acaba de cumplir 40 años, un logro que ha celebrado por todo lo alto.

A lo que no teme es a la muerte. «A mí no me da especialmente miedo esta señora. Te lo digo de verdad. No me da miedo, no me da miedo. Es más, me estoy permitiendo el lujo de vacilarle en su cara. No me da miedo. Porque creo que no es para tanto. Porque creo que me merezco el premio de poder faltarle el respeto en su cara. Porque creo que ha venido por mí, pero de una forma medio en broma, medio en serio», reconocía.

«Que no ha venido a matarme, ha venido a extorsionarme. Sigo vivo, pero me está costando lo más caro que hay en el cuerpo. De momento sigo vivo, pero me ha costado un huevo (…) No estamos solos. Ante esa muerte no estamos solos. Entonces, creo que si le tengo que poner cara a la muerte, le tengo que poner cara a la vida. Y la vida me parece algo muy, muy poderoso. Es que me parece una aliada maravillosa para poder incluso reírme en la cara de la muerte».

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