Fotograma de Qué bello es vivir
Cine
La versión inédita de 'Qué bello es vivir' que emite Amazon Prime Video: «Es un sacrilegio»
«Es como quitar el corazón de la historia», comentan algunos usuarios en redes sociales
En las ocho décadas transcurridas desde su estreno, ¡Qué bello es vivir! se ha convertido en una parte esencial de las fiestas navideñas. James Stewart interpreta a George Bailey, un administrador de cajas de ahorro que contempla el suicidio hasta que un ángel le muestra una visión de cuánto peor sería para su pueblo y sus seres queridos si él nunca hubiera nacido.
Debido a un descuido clerical, los derechos de autor de la película expiraron en 1974, y las posteriores emisiones televisivas consolidaron su reputación como un clásico navideño . Y, sin embargo, incluso en 1974, su director, Frank Capra, aún tenía que defenderla de la acusación de ser «demasiado sentimental».
A día de hoy ya es la típica película que hemos visto tantas veces que podemos hasta reproducir los diálogos de sus personajes con toda facilidad. O, al menos, ese sería el pensamiento lógico a tener. Sin embargo, viendo la versión que emite Amazon Prime Video la realidad es bastante distinta. La plataforma ha recibido múltiples críticas por cambiar la trama y omitir la secuencia de Pottersville, una emblemática y clave para entender la transformación de su protagonista.
De esta forma, presenta una edición que dura 22 minutos menos que la original de 1946, eliminando la escena en la que George Bailey (James Stewart) descubre cómo sería el mundo si él nunca hubiera existido.
La secuencia eliminada, vista como el núcleo emocional de la película, muestra el deterioro de Bedford Falls transformado en Pottersville, la muerte prematura del hermano de Bailey y el control del pueblo por parte del banquero Henry Potter. En este momento, el protagonista se da cuenta de cómo la vida de una persona común puede tener un impacto profundo en los demás y recobra su deseo de vivir, transmitiendo el mensaje de que «ningún hombre fracasa si tiene amigos».
James Stewart protagonizó ¡Qué bello es vivir! en 1946
La decisión no responde a un antojo creativo de Amazon Prime Video, si no a la compleja historia legal relacionada con los derechos de autor de la película. Según la Universidad de Connecticut, en 1974 el distribuidor original no renovó a tiempo el copyright, lo que permitió que Qué bello es vivir pasara a dominio público.
Desde entonces y durante casi 20 años, diversas cadenas de televisión estadounidenses emitieron el filme de forma libre, especialmente en Navidad, algo que ahora también hacen plataformas como la ahora cuestionada. Muchos han calificado esta versión como una «abominación» o un «sacrilegio». «Es como quitar el corazón de la historia», comentaban algunos usuarios, mientras otros apuntaban que no tenía sentido ver cómo su protagonista pasaba de la desesperación al final feliz en cuestión de segundo. Pese a todo, en el catálogo también está disponible la versión clásica con todo el metraje.