Kathryn Bigelow dirigió con maestría La noche más oscura
Cine
La película sobre la caza de Bin Laden que recuerda a la captura de Maduro
Kathryn Bigelow filmó magistralmente en La noche más oscura el asalto a la fortaleza de Bin Laden
No sería de extrañar que la captura de Nicolás Maduro y su mujer, Cilia Flores, en la operación militar de Estados Unidos en Venezuela sea, más pronto que tarde, llevada al cine. De ser así, una candidata ideal para dirigir esa película sería Kathryn Bigelow, que en la extraordinaria La noche más oscura (2012) filmó magistralmente la operación en Pakistán para acabar con Osama Bin Laden.
Tanto la cineasta, ganadora del Oscar a la mejor película y a la mejor dirección por En tierra hostil, como el propio largometraje sobre la búsqueda y captura de Bin Laden, merecían más suerte en los premios de la Academia. De las cinco nominaciones que recibió, incluidas las de mejor película y mejor actriz para una espléndida Jessica Chastain como la agente especial Maya, la cinta únicamente obtuvo la estatuilla a la mejor edición de sonido.
Jessica Chastain recibió una nominación al Oscar por La noche más oscura
Varios detalles de la Operación Resolución Absoluta que acabó con la captura de Maduro y su esposa recuerdan a la Operación Lanza de Neptuno que terminó con Bin Laden y que recreó desde la ficción el filme La noche más oscura. El seguimiento del objetivo, las unidades de élite (la Delta Force del ejército de Estados Unidos en su misión en Venezuela; el SEAL Team Six en la Operación Gerónimo contra Bin Laden), los helicópteros sobrevolando la noche (los Silent Hawks en La noche más oscura; los MH-47 Chinook en la captura de Maduro), el factor sorpresa, la falta de respuesta... Y, con sus diferencias, el éxito de la misión.
La noche más oscura (cuyo título original, Zero Dark Thirty, además de su significado militar para resaltar la oscuridad de la noche para llevar a cabo la operación, coincide con la hora, las 0:30, a la que comenzó el asalto) había sido concebida como una película sobre la búsqueda sin éxito de Bin Laden. Sin embargo, tras la operación militar que acabó con su vida, el guion tuvo que reescribirse por completo (aunque a Mark Boal, que empleó cinco meses en preparar el nuevo guion, no le pagaran más por reescribirlo) para incluir el asalto a la fortaleza de Abbottabad donde se escondía el terrorista.
La secuencia, que involucra de lleno al espectador en la operación, filmada con nervio, dura 25 minutos, prácticamente los mismos que duró el asalto real de los SEAL. Todo en tensión constante: el traslado en los helicópteros, su aterrizaje, las órdenes, los silencios y, ante todo, la oscuridad, que inunda cada estancia que registran. Es a través de las gafas de visión nocturna de los SEAL por donde vemos cómo transcurre el asalto.
Con el paso del tiempo aún llama la atención que el personaje de Bin Laden únicamente apareciese una vez en toda la película, más allá de las imágenes parciales de su cuerpo inerte. Hasta en eso acertó Bigelow, que cerró su extraordinaria película con la imagen de Jessica Chastain, después de completar su misión, entre lágrimas. Abatida, pero en otro sentido.