José Sacristán, en La Noche en 24 Horas
Televisión
José Sacristán, en TVE: «No soy votante del señor Sánchez»
«Marlon Brando nació en Omaha, en Nebraska, y yo en Chinchón. Tú vas a Chinchón y dices: 'Marlon Brando' y saben quién es. Vas a Omaha, en Nebraska, y dices Pepe Sacristán y ni dios sabe quién es», aseguró el actor en el programa La Noche en 24 Horas
Asus 88 años, José Sacristán sigue llenando, con su magnética presencia y su portentosa voz, cada escenario que pisa en el teatro (ahora, con El hijo de la cómica, que escribe, dirige y protagoniza como homenaje a Fernando Fernán Gómez) y las pantallas del cine y la televisión con cada película y serie en la que trabaja. Anoche llenó con su presencia un plató de televisión, el de La Noche en 24 Horas, el programa de TVE del que se declaró seguidor.
«Debo decir que soy un fan de este programa. Me parece formidable porque conforme con lo que está cayendo a propósito de ciertos personajes que son los que están manejando el cotarro en este momento y los pronunciamientos de algunos profesionales de la opinión, debo decir que resulta muy gratificante escucharos donde la ecuanimidad y el sentido común en estas mesas transcurre con total facilidad diaria y continuamente. Soy un fan de La Noche en 24 Horas», reconoció José Sacristán, que compartió una de las grandes enseñanzas de Fernando Fernán Gómez.
«Lo que aprendí de él es no caer en la cosa patética de hacerte creer que esto de la fama y el éxito que tiende a descolocar. Eso es de imbéciles y de idiotas. Marlon Brando nació en Omaha, en Nebraska, y yo en Chinchón. Tú vas a Chinchón y dices: 'Marlon Brando' y saben quién es. Vas a Omaha, en Nebraska, y dices Pepe Sacristán y ni dios sabe quién es. Estas curas de humildad yo las aprendía de Fernando», explicó Sacristán, que elogió al recientemente fallecido Adolfo Aristarain, director argentino de películas como Un lugar en el mundo, Martín (Hache), Lugares comunes o Roma. «El cine ha perdido uno de sus mejores directores a escala universal, sin ningún género de dudas. Todas sus historias tienen la singularidad de una mirada interesante sobre el ser humano».
José Sacristán defendió el valor de la Transición. «Me parece miserable aquellos que tachan aquello de cobardía. Todo es revisable, pero había que estar allí en este momento y había que tener clara cuál era la relación de fuerza. Entre otras cosas, no le habría venido mal a ciertos pronunciamientos de la izquierda de hoy tener una noticia más clara de cuál es la relación de fuerzas en las que se han movido y no estarían como están, prácticamente desaparecidos. Si esa izquierda se hubiese molestado en averiguar cuáles eran las fuerzas contrarias a la vía a la que había que enfrentarse».
«Hay que tener tanto cuidado con la violencia a ultranza, esta desfachatez de estos matones de la política, asesinos, esta violencia alimentada aplaudida y celebrada por unos sujetos que manejan el cotarro, que me parece insolente. Habrá un momento en que haya que detener este esperpento, esta cosa grotesca, con tanto muerto además de por medio», aseveró el actor.
«¿Te preocupa la situación temperatura política y social de nuestro país?», preguntó Xabier Fortes.
«Sí, me preocupa lo grosero de este comportamiento y la ambigüedad, la tibieza y la no operancia de Europa. No soy un votante del señor Sánchez, pero celebro y aplaudo porque es el único que se ha puesto en el lado correcto de la historia», respondió el actor.
Después llegó el turno de preguntas de los tertulianos. «¿Qué se te pasa por la cabeza, cuando escuchas ciertos discursos e gente joven incluso que solo ha tocado el franquismo en los libros de Historia y si acaso, pensar que con Franco viviríamos mejor?», preguntó Ainhoa Martínez Hoyos.
«Quiero creer que esto se pronuncia porque no tienen ni puta idea, ni puta idea, de lo que supone vivir en una dictadura. A partir de ahí la manipulación y todo este mundo ilusionante de este servilismo a ciertas instancias políticas. Me estremece recordar voces que remiten a ecos que yo ya creí que no se volverían a oír. Tengo la impresión de que este despropósito que piensa que la solución de los problemas que tenemos pasa por volver a cantar el Cara al sol, esto ha tocado techo. Me da la impresión de que la gente está dándose cuenta de que esto es un disparate brutal y estrepitoso», señaló José Sacristán.
Raquel Ejerique quiso saber «¿qué tiene que hacer la izquierda para plantar cara a este discurso de odio, a este poder digital, a la ultraderecha al fin y al cabo?».
«No tengo soluciones, no soy… Pero simplemente una aproximación a la realidad, abandonar la impaciencia de los malos aprendices. Me parece que este muchacho, Gabriel Rufián, que empezó siendo un impresentable, era un payaso, ahora sin embargo la evolución, por ahí puede ser. Tengo dudas de que Irene Montero tenga capacidad con lo que está pasando con Podemos. La izquierda debería intentar neutralizar al contrario sin discursos, sin gestos, y de una manera inoperante. Confío en que esto pueda darse. Se viene haciendo bastante mal», expresó Sacristán.