Momento de la expulsión de Masterchef
La aspirante que fue repescada hace una semana tiene que decir adios de nuevo a Masterchef
Paloma, la aspirante que regresaba a las cocinas la semana pasada gracias a la repesca, ha tenido que decir adiós de nuevo
La noche de este lunes ha estado marcada por un gran reto culinario creado por el chef con estrella Michelin Víctor Infantes, quien propuso a los concursantes el desafío de convertir platos dulces en salados y viceversa.
Mientras que Chambo y Germán brillaron con luz propia y Gema logró salvar los muebles, la cuerda se tensó para Paloma y Pepe. Los dos grandes amigos de la edición firmaron los peores platos de la prueba. Finalmente, el jurado no tuvo piedad y pronunció la frase definitiva.
Paloma, la aspirante que regresaba a las cocinas la semana pasada gracias a la repesca, ha tenido que decir adiós de nuevo, por lo que la alegría le ha durado poco. Ya que se ha convertido en la nueva expulsada de la octava entrega.
Antes de abandonar las cocinas, la aspirante se despidió con una mezcla de gratitud y rabia: «Estoy teniendo un déjà vu. Me ha sabido a poquísimo la vuelta, pero estoy superagradecida, ha sido muy guay volver a estar con mis compañeros», aseguraba la misma Paloma.
Paloma se marchó dejando claro quién quería que levantara el trofeo: su gran amigo Pepe, una amistad que se ha visto golpeada por la propia dinámica del juego, ya que la decisión final ha estado entre ellos dos. Definitivamente, el jurado ha optado por despedir a Paloma, quien le ha deseado lo mejor a su amigo.
Un programa con boicot
El octavo programa se ha visto también ambientado en el misterio con la visita del actor Miguel Ángel Muñoz, primer ganador también de MasterChef Celebrity. Junto al jurado, el invitado propuso un juego de rol basado en el clásico 'Lobos', ambientado en una aldea donde 'conviven' aldeanos y hombres lobo ocultos.
En esta adaptación culinaria, la misión de los «lobos» era boicotear los platos de cordero de sus compañeros sin levantar sospechas, con la gran recompensa de un pase directo a la siguiente semana.
El gran estratega de la noche fue Chambo, quien se llevó el premio tras desplegar un catálogo completo de sabotajes invisibles: echó harina y agar-agar en elaboraciones ajenas, robó ingredientes y hasta fingió ser la víctima asegurando que le habían quitado cosas.
Además de él, en esta prueba destacó Carlota, pero no por su estrategia, sino por su dedicación y trabajo. Con su caldereta de cordero fue inmune a los boicots y fue para el jurado el mejor plato del reto, lo que también tuvo un destacado premio: la publicación de su receta en el libro del ganador de esta edición.