Matt Brittin, director de la BBC
Televisión
La BBC recortará 550 empleos de radio y televisión y más de 700 puestos de gestión
La radiotelevisión británica deberá hacer recortes de personal para hacer frente a la pérdida de audiencia por los modelos de televisión a la carta
La radiotelevisión pública británica BBC, que en abril anunció un recorte de plantilla que afectará al 10 % de empleos, precisó este miércoles que los afectados serán en primer lugar 550 empleados de las unidades de radio y televisión y otros 700 de puestos de gestión.
El nuevo director general, Matt Brittin, señaló en un correo a todo su personal que el objetivo de estos recortes es reducir el gasto de la cadena en 500 millones de libras (578 millones de euros o 670 millones de dólares al cambio actual) a lo largo de los próximos dos años.
Matt Brittin, director de la BBC
Asimismo, se procederá a una 'revisión' de su oferta de canales de televisión y radio ahora que las audiencias migran cada vez más a modelos 'on line', con el fin de rebajar el gasto en programación en 80 millones de libras (92 millones de euros o 107 millones de dólares), aunque no precisó cuáles serán los programas afectados.
Brittin, nombrado hace tres meses y procedente del gigante tecnológico Google, explicó en su mensaje que la corporación «atraviesa tiempos muy inciertos» que van a requerir «decisiones difíciles», aunque las audiencias siguen «confiando en nosotros cada día para seguir estando informados y entretenidos».
Imagen del logo de la BBC
La BBC atraviesa, como todas las televisiones tradicionales en el mundo entero, una pérdida de audiencia por los modelos de televisión a la carta, lo que se une a una pérdida de prestigio entre sectores de la derecha que la acusan de haberse escorado hacia la ideología 'woke' o progresista.
La cadena, que cuenta con numerosos canales en distintas lenguas y de distintas temáticas, se financia con un canon que pagan la práctica totalidad de los hogares británicos que cuentan con un televisor y que actualmente está en 180 libras anuales (210 euros), lo que le permite mantener la independencia con respecto a los gobiernos en el poder en Londres.