David Broncano, en el programa La Revuelta
La semana de la tele
TVE, en caída libre: de los subtítulos del andaluz al dinero de Broncano en La Revuelta
La polémica, una semana más, envuelve a TVE. Varios frentes han copado la actualidad. El más sangrante es que, en pleno fervor mundialista, TVE emitió un reportaje sobre la selección española donde se cuenta la trayectoria desde niños de varios jugadores, uno de ellos Fabián Ruiz, que nació en Los Palacios (Sevilla) y no se les ocurre otra idea mejor que ¡subtitular a la madre de Fabián por su acento andaluz!
El jugador del PSG concedió una entrevista a DAZN y al final dijo: «Si alguien en la entrevista no me entiende, podéis poner subtítulos por mi acento andaluz». El dardo era hacia el documental Denominación de Origen de TVE. Poner subtítulos al andaluz es considerado andalufobia y las redes sociales así lo sentenciaban. ¿Qué había ocurrido? TVE subtituló en castellano estas frases de la madre de Fabián…” «Trabajaba a las 7:00 de la mañana, me venía a casa a las 14:00 y después tenía que llevar a Fabián a jugar a las 16:00”. Incluso subtitularon «desde muy pequeñito».
El presidente de RTVE, José Pablo López, se tuvo que bajar de su arrogancia habitual en la Comisión Mixta de Control Parlamentario para «pedir disculpas de forma expresa y sin ningún tipo de paliativos, en nombre de RTVE a todos los andaluces y andaluzas. Subtitular a Chari Peña fue un gran error». Esto ocurría cuando en su debut como reciente fichaje de TVE, Manu Sánchez lanzara a los cuatro vientos en su programa El perro andaluz: «Andalucía no habla mal castellano, sino un perfecto andaluz».
Pero en RTVE sigue la fiesta después de perdonarles Hacienda casi 1.000 millones de euros del IVA, se destapan los sueldos que cobra la brigada de La Revuelta con la renovación de su contrato hasta el año 2030. La estrella del programa, que ya es superado en audiencia muchos días por Horizonte, David Broncano se lleva cerca de 26.000 euros diarios por… tocar el bombo, decir dos chorradas, preguntar tres sandeces y no mirar al público. Así de sencillo y de vergonzoso.
El presidente del ente José Pablo López acusaba a los populares en la Comisión Mixta: «Han decidido destruir la Corporación pública. Vivimos en la urgencia de que nos dejen trabajar en paz de una santa vez». ¿Destruirla?. Es imposible, ya está en las cenizas. Un presentador, Javier Ruiz, hooligan del sanchismo, acompañado por su novia, Sarah Santaolalla, que se autoproclama «periodista» porque suelta barbaridades en los programas del ente, invita a su casa a cenar a Rodríguez Zapatero. Es normal. Como debe ser normal subtitular el andaluz. Se han acostumbrado a doblar todos los dialectos en el Congreso que meter el andaluz doblado en TVE será «normal». Y será normal que el otro hooligan, Cintora, monte unos pollos en directo, discutiendo ¡hasta con sus colaboradores!. TVE huele a destrucción controlada.
Las televisiones privadas han transitado por una semana complicada. Antena 3 lanzaba su simulacro de Rosco en Pasapalabra para no perder una mina de votos garantizados. Lavado de imagen, adaptación de un concurso de la televisión suiza «Dallazeta» y ... a competir. Su primera semana ha sido ligera, no ha llegado al millón quinientos mil espectadores y el arrastre aleja a Vicente Vallés de los dos millones, cifra que supera ampliamente Sandro Golpe en las Noticias 1, con un arrastre de La ruleta de la suerte que les deja un 20 % de audiencia y casi 1.600.000 espectadores.
La Sexta de Atresmedia que pelea a muerte por frenar el ascenso de Cuatro de Mediaset, tiene que sortear noticias que no le favorecen, como aparecer en La Sexta Xplica, una vez más, María González, vieja conocida del programa que esta vez era inquilina, en abril del 2025 la rotularon como «activista», más tarde como profesora de Historia. A estos detalles hay que sumar el fiasco en audiencia que aporta Marc Giró.
Telecinco no logra encaminar su futuro, y estrena programas constantemente. Creen que «el amor» es el eje central de consumo televisivo y el debut de Carlos Lozano en Amor o lo que surja parece una versión veraniega de los programas que presenta Jorge Javier Vázquez. No da la audiencia deseada, se acerca al 6% de share y no mejora la media de la cadena que está en mínimos anuales. Sólo les da alegrías la Cuatro con Horizonte de Iker Jiménez y En boca de todos de Nacho Abad, que analizando la actualidad con muchos protagonistas han dado en el clavo de lo que, ahora mismo, reclama la audiencia.