Sylvester Stallone
Cine
Stallone se arrepiente de no convertir en saga estas tres películas que protagonizó: «Fui demasiado vago»
El actor rechazó la posibilidad de protagonizar secuelas de varios de sus filmes
La fama de Sylvester Stallone se disparó gracias a la saga de películas Rocky, que tuvieron un éxito mundial y se convirtieron en una franquicia con la que ganó millones de dólares. Años después protagonizó Acorralado, el inicio de las películas de Rambo, otra saga de éxito con varias entregas.
Stallone ha confesado lo arrepentido que está de no haber convertido en franquicia tres películas que protagonizó en su carrera y con pocos años de diferencia entre ellas.
«Mi mayor lamento es no haber hecho franquicias de Cobra, Tango y Cash y Demolition Man. Creo que cada una podría haber tenido al menos tres películas, pero quizá fui demasiado vago a la hora de hacerlo. Creo que tenían mucho potencial», confesó el cineasta en una entrevista para GQ.
Cobra, estrenada en 1986, cuenta la historia del teniente de policía Marion «Cobra» Cobretti, que se convierte en el único remedio para combatir una ola de crímenes. Su misión se convierte en detener a los seguidores de una secta de asesinos y proteger a Ingrid, que fue testigo de uno de ellos. Sin embargo, en el propio departamento hay un topo que desvela el escondite de Ingrid. La película recaudó unos 49 millones de euros sobre un presupuesto de 25. Además, era considerada una versión exagerada y primaria de la película Harry el sucio.
Por su parte, Tango y Cash recaudó 63 millones frente a los 54 que tenía de presupuesto. La película estrenada en 1989 nos traslada a las aventuras de dos policías y el jefe de ellos está tan harto de ellos que deciden tenderle una trampa manchando la imagen pública de ambos y consiguiendo que ambos acaben en la cárcel por corrupción.
Demolition Man narra la historia de un asesino llamado Simon Phoenix que es congelado en una cárcel criógena. Al despertar, se encuentra en una ciudad totalmente alocada, llena de criminales y sin ninguna ley que le impida cometer todos sus crímenes. Spartan, el policía que lo congeló, es el único que puede acabar con él. Ingresó 58 millones de dólares tras haberse gastado más de 77 millones.
Ninguna de las tres películas dieron lugar a una franquicia, como sí ocurrió con Rocky y Rambo (Acorralado) y como también sucedería después con la saga Los Mercenarios.