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Gámbito de dama

Anya Taylor-Joy, junto a Thomas Brodie-Sangster

Series

La mejor miniserie de Netflix, según Quentin Taratino: «Es una película larga de siete partes»

«Es una de las series más cinematográficas que he visto», reconoce el cineasta

Que Quentin Tarantino ha revolucionado el cine con esa mezcla de violencia, humor negro y cultura pop no es ninguna novedad. Su trabajo como empleado de un videoclub antes de convertirse en cineasta le permitió ver una cantidad ingente de películas que han ido influyendo en su obra posterior. Debutó con Reservoir dogs como carta de presentación y luego triunfó con Pulp Fiction, Malditos bastardos y Django Desencadenado.

Si hay algo que los aspirantes a cineastas pueden aprender de Quentin Tarantino, es que nunca hay que disculparse por lo que uno ama. Ya sea elogiando las películas de explotación de los 70 o el cine extranjero de autor, el gusto de Tarantino es inconfundible. En más de una ocasión ha destacado que entre sus favoritas de siempre se encuentran El bueno, el feo y el malo, de Sergio Leone; Río Bravo, de Howard Hawks; Taxi Driver, de Martin Scorsese, o Toy Story 3, de Lee Unkrich.

Sus preferencias no se reducen solo al ámbito cinematográfico. En el podcast The big picture, de The Ringer, en el que el director fue entrevistado por Sean Fennessey y Chris Ryan, habló sobre la aparente oposición entre el cine y la televisión. Tarantino cuestionó la comparación que suele hacerse al ver una serie de televisión de cierta calidad identificándola con «una película de seis horas». En su opinión, hay ciertas diferencias que siempre van a notarse, aunque, él mismo se desdice de sus propias palabras y menciona una excepción: «Sentí que Gambito de dama funcionaba como una película de siete horas».

«Es una de las series más cinematográficas que he visto», destacó también en otra entrevista concedida en The Rewatchables. «Es esencialmente una película larga en siete partes», añadió. Gámbito de dama narra la historia de Elizabeth Harman (Anya Taylor-Joy), una joven promesa del ajedrez, en su viaje desde huérfana tímida hasta la realeza del ajedrez.

En el camino, Harman debe superar la adicción a las drogas, traumas persistentes, sexismo y un sinfín de problemas inherentes a su brillante mente. En muchos sentidos, es la historia de la genio atormentada que ya se ha explorado muchas veces. No reinventa la rueda, pero eso no significa que no sea una miniserie entretenida. Para Tarantino, de hecho, es de lo mejor que hay en Netflix, plataforma en la que se estrenó el pasado octubre de 2020.

Fotograma de Anya Taylor Joy como Gámbito de dama

Anya Taylor Joy, caracterizada como Elizabeth Harman en Gámbito de dama

Nuestra joven heroína se inicia en el ajedrez gracias al conserje, manitas y aficionado al ajedrez del instituto, a quien se le ve jugando en el sótano durante su tiempo libre. Este personaje gruñón, claramente hastiado del constante flujo de chicas problemáticas en el lugar, se muestra muy reacio a aceptar a Beth como alumna, pero su persistencia y talento natural la convencen, dando inicio así al ascenso de la joven promesa.

Aunque Beth brilla por su gran talento, también es un personaje profundamente imperfecto cuyo único consuelo reside en dos cosas: su pasión por el ajedrez y su adicción a los tranquilizantes. Esta dualidad y la lucha entre su autodestrucción y su habilidad natural la definen tanto como el mundo en el que vive, un mundo que la ve como una jugadora de ajedrez, con énfasis en el género femenino. Incluso una periodista que la entrevistó para la revista Life demuestra ser incapaz de ver más allá de esto y sugiere que el bridge, un juego «menos competitivo», podría ser más apropiado para su género.

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