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Bertín Osborne en 'El Hormiguero'X: EH

Bertín Osborne sorprende en El Hormiguero: «Tuve una niñera del Mossad y Rocío Jurado me pegó un naranjazo»

El cantante repasó junto a Pablo Motos algunas de las anécdotas más curiosas de sus casi 72 años de vida

El Hormiguero de Antena 3 es imbatible en audiencia y eso le permite a Pablo Motos ofrecer programas que entretienen y sorprenden a los espectadores con invitados que aderezan los minutos con anécdotas curiosas. Ha sido el caso del incombustible Bertín Osborne, que tenía pocas novedades que contar, pero que es un libro de chismorreos y cotilleos registrados en sus casi 72 años de vida.

La primera sorpresa es cuando cuenta quién era su niñera: «Se llamaba Estella y era espía del Mossad (servicio de inteligencia israelita). Estuvo seis o siete años en mi casa. Me enseñaba inglés y francés. La descubrió mi madre. Una noche oyó voces, se levantó y fue a su habitación, tenía como una radio encima de la mesa y un micrófono. Al día siguiente desapareció de casa. Se llevó sus cosas y no la vimos más. Me escribió algunas veces desde Tel Aviv».

Frank Sinatra le dio un gran consejo, cuando le invitó a su finca un fin de semana: «Oye —le dijo Sinatra—, ¿tú vas a cantar muchos años? Si cumples 50 años cantando, haz como yo: graba uno o dos discos y uno lo guardas para cuando tengas más años y será tu voz de los 50». Bertín sonríe: «Cuando cumplió 80 publicó un disco…» y murió a los 82 años.

Rocío Jurado fue una de sus grandes amigas: «La última vez, antes de morir, que cantó en directo fue conmigo: México Lindo. Allí en México coincidimos actuando —cuenta Bertín— y me dijo ven a ver esta noche. Cantaba tres horas y yo no aguantaba tanto. Me sentó en primera fila y cuando llevaba dos horas intenté salir rápido, pero me vio y en ese momento salía al escenario con una cesta de naranjas, me pegó un naranjazo en la cabeza y me señaló mi sitio con el dedo. Volví a sentarme».

Su historial es amplio. Cuarenta y cinco años actuando. Grabó telenovelas; la primera fue: Amor de nadie. Horas interminables de rodaje. Aceleraba la grabación: «Para poder irme a casa». Sigue, en la actualidad, cantando rancheras donde le contratan: «Me viene de mi padre, que las cantaba muy bien, y cuando se lo dije, se enfadó bastante».

Ha pasado varios problemas de salud, serios: Lo último fue una neumonía que le obligó a paralizar su gira. «Estuve un poco mejor que muerto». Así resumió su último paso por el hospital.

Bertín Osborne aporta un historial de natalidad en este país muy importante. Tres matrimonios, Sandra Domecq, Fabiola Martínez y Gabriela Guillén, y siete hijos: desde los 47 años de Alejandra Osborne al último con Gabriela, que tiene 2 años. «No quiero colaborar a aumentar más generaciones —cuenta el cantante— y para cerrar el ciclo se ha practicado la vasectomía: «Pedí que me durmieran de todo, no quería saber nada, eran todo tíos en el quirófano y me operaron muy bien».

Bertín Osborne sólo baila clásico y retó a Pablo Motos para que escenifiquen la próxima vez una secuencia de un clásico. Motos irá disfrazado de chica, con tutú, moño y saltará a los brazos de Bertín.

Uno de los momentos en que ha pasado más miedo en su vida, Bertín Osborne lo recuerda perfectamente: en Barbate (Cádiz), la pesca del atún en la almadraba. Le dejaron bajar como uno más de los submarinistas: «Vi que sobre mi cabeza pasaba una cosa blanca, era una orca que entraba a la almadraba persiguiendo a los atunes. Me agarré a la red lateral y me quedé allí temblando, muy asustado».

El Hormiguero es una caja de sorpresas para los invitados. La colaboradora Esperanza Grasia enseña trucos sencillos; cuando estrenan una espectacular coreografía de drones en el cielo, o generan dibujos con fuego. Hoy a Motos, sus enemigos no le criticarán: ni una palabra de política en casi dos horas de programa. Los miércoles se descansa.