Stallone, junto a Woody Allen, en el rodaje de Bananas
Cine
Stallone intimidó a Woody Allen para conseguir este papel: «Compré vaselina y me llené la cara de mugre»
El actor reconoce que fue uno de los momentos más decisivos de su carrera
Con sagas como Rocky, Rambo o Los mercenarios en su filmografía, es normal que Sylvester Stallone tenga fama de hombre intimidante en Hollywood. Como estrella hecha a sí misma, sus inicios en la interpretación no fueron fáciles. Antes de trabajar en la que sería su gran obra maestra, luchó por su carrera en el séptimo arte realizando pequeños papeles de extra sin acreditar en producciones de bajo presupuesto.
A lo largo de los años, el actor ha reflexionado sobre esa etapa de su vida y de lo que aprendió de su experiencia en los castings. «Nuestra vida está marcada por estas encrucijadas», dijo. «Por lo general sucede algo que cambia el rumbo de tu vida, o no sucede nada y tu vida no cambia». Para él, uno de esos momentos decisivos fue la prueba que hizo junto a otro joven actor para los papeles de dos atracadores en el set de rodaje de Bananas, de Woody Allen.
«Actuar es una batalla de desgaste que exige talento, buena suerte y muchísima perseverancia. (...) ¿Perseverancia? De eso tenía de sobra. ¿Buena suerte? Ninguna. Pero entonces ocurrió un pequeño milagro. Vi a última hora un anuncio en la prensa del sector: buscaban extras para una película de Woody Allen llamada Bananas», indicó en su libro de memorias, The Steps.
«Woody Allen, que es muy tímido, se giró hacia su ayudante, le susurró algo y se marchó. Él nos miró y dijo: 'No cree que seáis lo suficientemente intimidantes'», recordó Stallone. «Supongo que ahí debería haber acabado todo, pensé mientras empezaba a salir del metro, hecho polvo. Pero me detuve. No podía rendirme mientras me quedara aunque fuera un uno por ciento de posibilidades. Mientras quedara una rendija de esperanza, tenía que rebelarme contra el rechazo», añadió.
«Entré en una farmacia al salir de Grand Central y compré un tarro de vaselina de 15 centavos. Me engominé el pelo hasta dejármelo bien repeinado y brillante; luego fui recogiendo hollín y mugre de las paredes y de las escaleras del metro y me unté una fina capa por la cara mientras bajaba de nuevo hacia el andén», apuntó.
«Vi a Woody Allen a lo lejos, esta vez evité al ayudante de dirección, me acerqué directamente a él, le di un golpecito en el hombro, se giró, se sobresaltó, y le dije con mi voz más grave: '¿Te intimido ahora?'. Ya sabes, exagerando un poco. Y él me dijo: 'Vale, está bien, lo estás haciendo bien'. Y conseguimos el papel».
Stallone da vida al atracador de un banco en Bananas
La película se convirtió en uno de los primeros proyectos importantes de Stallone, sirviéndole de trampolín hacia el estrellato. No solo marcó uno de sus mayores éxitos en Hollywood, sino que también le recordó que no debía rendirse sin luchar. En la película Stallone interpretaba a un atracador del metro durante apenas minuto y medio de metraje. Fue un rol testimonial sin líneas de diálogo que se dedicó a intimidar a los pasajeros del vagón, entre ellos, el propio Allen.
Bananas es una comedia de 1971 escrita por Mickey Rose y Woody Allen, dirigida por Allen y protagonizada por él mismo y Louise Lasser. Woody Allen trabaja demostrando el funcionamiento de una máquina de ejercicios para ejecutivos en una empresa de Nueva York. Una noche, Louise Lasser, una atractiva estudiante del City College, lo visita para pedirle su apoyo a una causa política. Comienzan a salir y, con el tiempo, se involucran sentimentalmente.
Inexplicablemente, Lasser rompe la relación. Desconsolado, Woody se va de vacaciones a la República Latinoamericana de San Marcos, sumida en la agitación política, ya que su presidente fue asesinado al comienzo de la película (un suceso cubierto por el comentarista deportivo de televisión Howard Cosell). Tras invitar a cenar a un desconcertado Woody, el dictador Carlos Montalbán intenta matarlo al día siguiente y culpar del crimen a la guerrilla liderada por Jacobo Morales. Los revolucionarios rescatan a Allen, quien pronto se convierte en uno de sus líderes en la exitosa revolución.