Dibujos de unos caballos en las paredes de la gruta subacuática de Cosquer
Extraen el arte rupestre de Cosquer de las aguas subterráneas
Las pinturas peligraban por la subida del mar
La gruta subacuática de Cosquer, ubicada en las aguas subterráneas de Marsella, en el sur de Francia, ha encontrado su lugar en tierra firme a través de una réplica-museo.
La idea de esta exposición es impedir que se destruyan sus más de 500 figuras rupestres por el aumento del nivel del mar, y así permanecer en la memoria colectiva.
Esta cueva, hallada por el buceador Henri Cosquer en 1985, tiene un importante por su valor artístico e histórico, pues sus pinturas y grabados de hace treinta mil años, permiten conocer la vida de quienes las hicieron.