La tasadora de perlas de Johannes Vermeer
¿Por qué llaman «kilo» al millón de euros?
El cambio generacional y, sobre todo, el de la peseta a la moneda actual, tiene la explicación
Cuando estaba en curso la peseta, bonito nombre, se le llamaba «duro» a cinco de ellas. Cinco pesetas eran un duro como expresión coloquial. Hoy se sigue diciendo «estar sin un duro» para expresar que no se tiene dinero. Pero el duro, como término es incluso anterior a la peseta, a cuya moneda más grande se le llamaba «perra gorda». Viene del real, la antigua moneda. A la de ocho reales la llamaron «peso duro», y como la de cinco pesetas se parecía a la de ocho reales aquella se quedó como duro.
El «kilo» tiene mucho que ver con el «duro», solo que este es mucho más cuantioso. El «kilo» en su origen era de pesetas y se decía así porque se creía que el peso de un millón (de pesetas) en billetes de 1.000 era de un kilogramo, más o menos. Cuanta la leyenda que fue el torero Manuel Benítez El Cordobés, quien realizó tal pesaje. Si fuera realmente así el famoso matador inventó el «salto de la rana» y también el «kilo» de pesetas que le proporcionó su novedosa forma de torear.
El «kilo» se ha quedado para referirse al millón no de pesetas, sino de euros, pero la relación, imaginaria o no, ya no es real. Un «kilo» de euros ya no es un millón de pesetas (6.000 euros). Dicen que un kilo de euros en billetes de 500 son 877 billetes, lo que suman 438.500 euros que equivalen a 72,96 millones de pesetas. El «kilo» que le hubiera hecho a El Cordobés hacer algo más que el salto de la rana.