El Ministro de Cultura, Ernest Urtasun, en un acto propalestino en la Biblioteca Nacional
El Ministerio de Cultura cuadruplica el gasto previsto para reparar las goteras de la Biblioteca Nacional
El coste de las goteras de la Biblioteca Nacional se dispara: Cultura pagará cuatro veces más de lo presupuestado inicialmente
Un presupuesto mal hecho o un sobrecoste inesperado. Sea como fuere, el Ministerio de cultura se gastará cuatro veces más de lo presupuestado inicialmente para reparar las goteras que ponen en riesgo los fondos de la Biblioteca Nacional de España.
Las graves inundaciones sufridas en octubre de 2024 durante una tormenta en Madrid pusieron de relieve los graves problemas de las cubiertas del histórico edificio del Paseo de Recoletos.
Como pudo saber El Debate, el Ministerio de Cultura barajaba una inversión de algo más de ocho millones de euros.
Sin embargo, la cantidad inicialmente presupuestada era muy inferior, de menos de dos millones de euros. Sólo los incidentes de octubre de 2024 llevaron al Ministerio a aumentar el presupuesto hasta cuadriplicarlo.
La partida inicial era de 1.914.950 euros para solucionar la deficiencia. Lo que finalmente se gastará el Ministerio de Cultura será 8.637.334 euros.
Además, estas partidas presupuestarias, al aprobarse ambas por emergencia, escaparán al control de Hacienda.
Según se expone en un documento de la Presidencia del organismo Autónomo Gerencia de Infraestructuras y Equipamientos de Cultura (GIEC), adscrito al Ministerio de Cultura, al que ha tenido acceso El Debate, el 2 de noviembre de 2023 se declaró de emergencia «la ejecución de las obras de reparación de la impermeabilización de las cubiertas y otros elementos constructivos en las sedes de la Biblioteca Nacional de España en Madrid y Alcalá de Henares con un presupuesto cercano a los dos millones de euros, 1.914.950 euros».
El 16 de octubre de 2024 tuvo lugar las graves inundaciones en la Biblioteca Nacional como consecuencia de unas fuertes tormentas que afectaron a la Comunidad de Madrid.
Los problemas en las cubiertas del edificio hizo que se produjera la «entrada de agua en ambos edificios».
Se solicitó entonces a la GIEC un informe sobre el motivo de las inundaciones y posibles soluciones.
En dicha documentación de la Presidencia de la GIEC, el Ministerio de Cultura reconoce que las inundaciones se debieron a que «la red de evacuación de pluviales de la sede de recoletos de la BNE es muy antigua, está en mal estado y ha sido alterada por las diferentes actuaciones realizadas en el edificio, sin que se disponga de planos actualizados de su trazado».
La conclusión del informe «es que la estanqueidad del edificio, en su situación actual, no está garantizada al cien por cien y resulta preciso una intervención en profundidad para corregir esta situación».
Además, continúa, «pese a que a la fecha de esta nueva incidencia climatológica se habían ejecutado obras de reparación por un considerable importe, todavía no se habían resuelto todas las patologías de filtraciones de agua recogidas en los informes de los servicios técnicos de la Biblioteca Nacional de España».
También en la sede de Alcalá de Henares «las incidencias climatológicas citadas produjeron una entrada de agua de escorrentía de la fachada, así como por la propia carpintería metálica de las ventanas y cerramientos de forma indiscriminada, en función de por dónde llueva, velocidad del viento y resto de condiciones atmosféricas».
Como resultado, y «a la vista del estado de gravedad» de los desperfectos en ambos edificios de la Biblioteca Nacional (el de Madrid y el de Alcalá, la Presidencia de la GIEC, con fecha 20 de marzo de 2025, acordó modificar la declaración de emergencia de las obras de reparación de la impermeabilización de las cubiertas”.
Con dicha modificación, el presupuesto de actuación asciende de los casi dos millones de euros a los más de ocho millones «con un plazo estimado de ejecución de 20 meses».