Sean Connery y Michael Caine en 'El hombre que pudo reinar'
La crisis de las democracias y el auge del autoritarismo en tres novelas proféticas
La nueva oleada autoritaria recorre el mundo en distintos niveles, y Europa y España no son una excepción. Como siempre, la literatura se adelantó a la realidad
La deriva autoritaria en gran parte del mundo en los últimos años ha desatado las alertas. ¿Se precipita el mundo hacia un nuevo ciclo autoritario-totalitario?
Según los analistas, hay varios niveles en el proceso liberticida que se está registrando en varias partes del mundo.
Están los regímenes autoritarios que avanzan hacia el totalitarismo imperialista. Es el caso de Rusia, China o Irán que han avanzado en los últimos años en la represión de derechos y libertades y se han embarcado en conflictos diversos. La invasión rusa de Ucrania es el caso más evidente.
Están también los sistemas seudodemocráticos encarnados en un líder fuerte que, tras llegar al poder de forma democrática, han destruido las instituciones del Estado que permitían la alternancia en el poder y han destruido la oposición para evitar una alternativa. El caso de la Venezuela de Maduro es el más claro.
Luego están los sistemas democráticos en los que un partido con un líder se ha hecho fuerte y poner todos los recursos del Estado a su servicio para afianzarse en el poder. La Turquía de Erdogan o la Colombia de Petro serían los países que encajarían en ese modelo.
Por último, están las democracias en las que todavía existe un edificio institucional que garantiza la pervivencia del Estado de derecho, pero en el que el gobierno experimenta pulsiones autoritarias que le llevan a erosionar la separación de poderes con ataques a jueces y medios de comunicación, a los que trata de controlar, para garantizar una posición favorable que le permita permanecer en el poder todo el tiempo que le sea posible, para lo cual no dudará en realizar toda clase de artimañas. El sanchismo en España sería el caso más claro.
Como todo, la literatura se ha adelantado a la realidad o ha recogido, reflejado, analizado y explicado casos pasados de destrucción autoritaria del Estado. Novelas que, leídas hoy, pueden ayudar a comprender la deriva liberticida y aprender a combatirla.
Novelas algunas que retratan regímenes criminales y de terror donde se perciben los mismos tics autoritarios que se perciben en las diferentes esferas de deriva autoritaria.
En otros casos, se narra el proceso de corrupción de un hombre de ideas rectas en el que la avaricia, el egoísmo y el ansia de poder (que diría la exvicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega) los ha convertido en autócratas.
Como prueba, tres clásicos. Todos ellos tienen como elementos en común la actitud mesiánica del líder, que se cree imprescindible para la salvación del pueblo. Su actitud paternalista hacia los ciudadanos, a los que somete y priva de libertad y derechos en aras de su propio bien. Y todos son derrocados por el propio pueblo al que sometía.
El primero, Tirano Banderas de Ramón María del Valle-Inclán. En el país imaginario de Santa Fe de Tierra Firme, el dictador Santos Banderas ha instaurado un régimen de terror, una cruel dictadura militar cuyo objetivo es la destrucción del pueblo.
Sin embargo, lo más interesante de esta novela que inaugura el género del esperpento es la degradación del hombre, la degradación del general Santos Banderas, quien terminará derrocado por el propio pueblo.
En La Fiesta del Chivo Mario Vargas Llosa da una vuelta de tuerca al Tirano Banderas de Valle-Inclán. En esta dura novela se retrata el régimen de terror impuesto por Trujillo en su dictadura en la República Dominicana.
El Premio Nobel de Literatura retrata con toda clase de detalles los crímenes del dictador, su control de la sociedad para construir el régimen dictatorial perfecto.
Sin embargo, en las sombras del terror, por un camino que ha quedado sembrado de cadáveres, se prepara un golpe con el tirano para abrir el país a la democracia.
Un tercer ejemplo es el del genial relato de El hombre que pudo reinar, de Rudyard Kipling, adaptada al cine en una estupenda película de John Huston con Sean Connery, Michael Caine y Christopher Plummer.
Cubierta de 'El hombre que pudo reinar'
La historia de los suboficiales y aventureros británicos Daniel Dravot y Peachey Tolliver Carnehan es el ejemplo perfecto de cómo el poder corrompe al gobernante justo, por muy firmes que sean sus ideas.
Ambos militares británicos deciden lanzarse solos a la exploración conquista del país centroasiático de Kafiristán. Allí, sirviéndose de las supersticiones e ignorancia de los pobladores locales, logran hacerse con la lealtad de los ejércitos tribales y ser coronados reyes del país.
Sin embargo, la arrogancia y el despotismo harán que, finalmente, el pueblo se les vuelva en contra y, azuzados por cabecillas locales envidiosos, terminan derrocados y ajusticiados.