Fundado en 1910

El cantante y escritor Leonard CohenGtresOnline

Una lista de reproducción literaria: músicos que escriben prosa y poesía

De Leonard Cohen a Nick Cave pasando por Joaquín Sabina, varios músicos han cambiado de arte para escribir novelas o poesía

Hay una frontera difusa y sutil que divide la palabra escrita y la música. Ambas son formas de contar una misma historia: la del ser humano que busca sentido al expresar un sentimiento.

En toda buena canción hay alguno indeleblemente literario y en cualquier buen libro hay música en el subtexto.

Escribir letras en una página en blanco o notas en un pentagrama es esencialmente lo mismo: compartir, decir en voz alta, un pensamiento. Lo único que cambia es el medio, pero el desarrollo es básicamente el mismo.

Detrás de un teclado o de un micrófono, delante de una pantalla o de una guitarra, han surgido historias que han inspirado al ser humano durante miles de años. Y ha habido veces en que ambas disciplinas se han imbricado para crear, con hilos diferentes pero encaminados al mismo destino, los mimbres de una obra de arte.

Hay músicos célebres que han cambiado de medio para utilizar palabras en lugar de notas y crear una historia. De Leonard Cohen a Joaquín Sabina, hay una larga tradición de hombres de música que se han sentado ante una máquina de escribir.

Leonard Cohen

Antes de que la voz profunda, casi abisal, del canadiense cristalizara obras maestras como Hallelujah para la eternidad, Leonard Cohen ya había publicado libros de poemas y novelas. Hermosos perdedores o El juego favorito son buen ejemplo del trabajo literario del cantante.

De hecho, su carrera siempre ha conjugado música y poesía. Toda canción de Cohen era un poema con melodía que acompañaba de una voz que parecía el grave tañido de una campana.

Nick Cave

Otra voz que viene de las profundidades del alma para cantar sobre la existencia apesadumbrada. Si Cohen hablaba de la esperanza, Cave relataba el desasosiego de forma irremediablemente bella.

Siempre un poco en los márgenes, el australiano ha alcanzado más popularidad en la última década por su canción Red right hand, que puso música a la serie Peaky blinders.

Pero antes de eso, Nick Cave publicó dos novelas: Y el asno vio al ángel y La muerte de Bunny Munro, las dos, en línea con su música, oscuras y de tono existencialista.

Jim Morrison

El líder de The Doors, tristemente miembro selecto del club de los 27, tuvo una vida corta, intensa y rodeada de polémica. Y mientras ponía voz a himnos como The end, People are strange, Light my fire o Riders on the storm, le daba también por escribir poesía.

El Rey Lagarto dejó en papel sus inquietudes más profundas en poemarios como Desierto, muy cercanos al estilo lírico de The Doors.

Bob Dylan

Quizá el trovador de Minnesota sea el ejemplo paradigmático de la difusa frontera entre música y literatura. Para muestra, un prestigioso botón. Dylan ganó, en 2016, el Premio Nobel de Literatura.

Aunque es mundialmente venerado por canciones como Knocking on Heaven’s door, Like a rolling stone o Mr. Tambourine man, el músico se atrevió con la prosa para escribir parte de su autobiografía en Crónicas I. Los otros dos volúmenes siguen pendientes.

Joaquín Sabina

El poeta de Úbeda es uno de los músicos españoles más célebres de los últimos 40 años (y exmiembro reformado del club de la ceja tras los últimos casos de corrupción en el PSOE).

Sus canciones son himnos generacionales que han dado forma a la historia musical de nuestro país con temas como Y nos dieron las 10, 19 días y 500 noches o Nos sobran los motivos. Y, además de recopilaciones de sus letras, Joaquín Sabina ha publicado poemarios como Ciento volando de catorce.