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El ministro de Cultura Ernest UrtasunEuropa Press

Urtasun lanza un plan para salvar las salas de música en vivo tras el cierre del Café Central

Urtasun manifestó su inquietud ante el cierre de este tipo de locales y señaló que el plan contará con la colaboración de las comunidades autónomas

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha anunciado la puesta en marcha de un plan de apoyo a las pequeñas salas de música en vivo, que se concretará tras el verano, como respuesta a los recientes cierres de locales emblemáticos como el Café Central de Madrid.

Durante una entrevista con Europa Press, el titular de Cultura subrayó la relevancia de estos espacios para el ecosistema cultural español, destacando que ofrecen oportunidades a bandas emergentes y jóvenes artistas. «Hay que defenderlas porque esas salas son un ecosistema cultural imprescindible en nuestro país», afirmó, añadiendo que desempeñan funciones que no cumplen otras plataformas de difusión musical.

Urtasun manifestó su inquietud ante el cierre de este tipo de locales y señaló que el plan contará con la colaboración de las comunidades autónomas. Aunque reconoció la importancia de los grandes festivales de música como escaparate internacional, recalcó la necesidad de sostener una red de música en vivo más próxima y descentralizada.

En relación con la controversia surgida por la cancelación de actuaciones por parte de artistas como Judeline, Residente o Mushkaa en festivales con inversión del fondo KKR, entre ellos el Sónar, el FIB o Arenal Sound, el ministro fue contundente: «No queremos 'KKRs' ni en la cultura ni en ningún otro sector estratégico de nuestro país».

Argumentó que la presencia de capitales israelíes en empresas de la Unión Europea se debe a la libre circulación de inversiones, amparada por un acuerdo comercial con Israel que, según explicó, el Gobierno español ya ha solicitado romper en el Consejo de la UE. Sin embargo, lamentó que «las instituciones europeas –que no están a la altura de lo que deberían estar ante el genocidio que ocurre en Gaza– todavía no han roto» dicho acuerdo.

En cuanto al Bono Cultural Joven, Urtasun avanzó que el Ministerio trabaja en su ampliación para incluir gastos en instrumentos musicales, talleres y material artístico como caballetes o pinturas. El objetivo es que esta ayuda de 400 euros, destinada a jóvenes que cumplen 18 años, sirva no solo para el consumo, sino también para fomentar la creación cultural. El ministro destacó que esta edición ha marcado un récord, con un aumento del 5 % en las solicitudes respecto al año anterior.

«Ese joven o esa joven que quiera comprarse un instrumento porque está tocando música, que quiera hacer un curso de pintura, que lo pueda hacer», explicó. Además, subrayó la intención de orientar esta ayuda hacia los sectores más vulnerables, ya que «hay muchas familias que no le pueden comprar un instrumento a su hijo» o financiarle una actividad artística. Para Urtasun, es esencial que el bono llegue a quienes más lo necesitan, puesto que actualmente solo lo solicita un 60 % del total de jóvenes beneficiarios potenciales.

Respecto al uso del Bono Cultural para espectáculos taurinos, Urtasun expresó nuevamente su rechazo, aunque reconoció que mientras la tauromaquia siga siendo considerada patrimonio cultural protegido, no puede excluirse de las actividades financiables. No obstante, destacó que su uso en este ámbito representa únicamente un 0,17 % del total del gasto.

A este respecto, mostró su simpatía hacia la Iniciativa Legislativa Popular 'No es mi cultura', que busca eliminar la protección legal de la tauromaquia y que ya ha comenzado a recabar apoyos en el Congreso.

En línea con su postura antitaurina, el ministro comentó que la película Tardes de soledad, un retrato del torero Andrés Roca Rey dirigido por Albert Serra, le reafirmó en sus convicciones tras visualizar «escenas de crueldad terribles». «La película me pareció una muy buena película, la verdad. Albert Serra es uno de los grandes cineastas. Entendí que ganase el premio», añadió, refiriéndose a la Concha de Oro obtenida en el Festival de San Sebastián.

Aunque la cinta también se alzó con el Premio Nacional de Tauromaquia 2025, auspiciado por el Senado y algunas comunidades tras suprimirlo el Ministerio de Cultura, Urtasun insistió en que el filme «muestra la tauromaquia tal y como es».

Finalmente, el ministro avanzó que se procederá a nuevas restituciones de obras incautadas durante la Guerra Civil y la dictadura franquista. En este sentido, Cultura ha recibido diez solicitudes de devolución, algunas con más de una pieza, como parte del compromiso del Gobierno con la reparación histórica. «Se trata de hacer acto de justicia y de reparación», argumentó.

Entre los casos ya resueltos, Urtasun mencionó la devolución de un cuadro de Giner de los Ríos a la Institución Libre de Enseñanza y obras del artista Pedro Rico a su familia. Se mostró orgulloso de haber sido el primero en ejecutar estas restituciones, aunque confesó su perplejidad porque en pleno 2025 «haya que seguir haciendo esto».

En referencia al litigio internacional por el cuadro Rue Saint-Honoré por la tarde. Efecto de lluvia, de Camille Pissarro, que permanece en el Museo Thyssen-Bornemisza, Urtasun declaró que, aunque no fue incautado por el franquismo sino expoliado por los nazis, el caso continúa abierto en tribunales estadounidenses. Subrayó que habría adoptado otra postura si le hubiera correspondido gestionarlo desde el principio, pero ahora se remite al respeto por las resoluciones judiciales, que de momento reconocen la propiedad al museo.

Sobre otras reclamaciones simbólicas como las de la Momia Guanche, la Dama de Elche o el Guernica de Picasso, el ministro fue tajante: «No, no se va a tomar ninguna decisión sobre eso». En el ámbito museístico, cerró su intervención anunciando que ya están listos los proyectos para la nueva museografía del Museo Antropológico y del Museo de América, enmarcados en el proceso de descolonización cultural impulsado desde su departamento.