El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni
Macron y Meloni se posicionan en contra de la guerra en Irán e insisten en que no forman parte del conflicto
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, en la misma línea que ya hizo la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni ayer, ha insistido este jueves en que su país «no se involucrará en esta guerra» contra Irán. Una reafirmación que llega un día después de que el Estado Mayor del Ejército francés confirmara que se ha permitido a varios aviones militares estadounidenses «de apoyo» usar su Base aérea 125 de Istres‑Le Tubé (sureste).
Durante una sesión de preguntas y respuestas con internautas en Instagram, el jefe de Estado francés ha tratado de tranquilizar a sus interlocutores ante la preocupación suscitada por la escalada militar provocada por la ofensiva de Estados Unidos e Israel en Irán y que se ha extendido a la región.
«Entiendo perfectamente y comprendo su preocupación, pero quería ser muy claro: Francia no forma parte de esta guerra. No estamos en combate y no vamos a involucrarnos en ella», ha aclara do Macron en respuesta a un joven internauta la noche del jueves.
Recalcó que «Francia no está librando una guerra en esta región», pero «protege a los franceses, a sus aliados, y apoya al Líbano». Precisamente, Macron anunció anoche un plan para acabar con las actividades terroristas de Hezbolá, al tiempo que prometió el envío de ayuda militar al Ejército libanés.
En este contexto bélico, París ha enviado refuerzos militares a Oriente Medio, incluyendo el portaviones de propulsión nuclear Charles de Gaulle para proteger a los ciudadanos franceses y apoyar a los aliados que se enfrentan a las represalias iraníes, especialmente para ayudar a interceptar drones y misiles, además de para facilitar el tráfico marítimo.
«De forma completamente pacífica, nos estamos movilizando para intentar asegurar el tráfico marítimo», explicó el jefe del Estado para recalcar que esa presencia militar forma parte de una estrategia defensiva y de estabilización.
Macron había anunciado el martes que estaba trabajando en el establecimiento de una coalición internacional para garantizar la seguridad de las rutas marítimas esenciales para la economía global en la región.
«Intentaremos ser lo más razonables y pacíficos posible porque ese es el papel de Francia», añadió Macron al enfatizar el compromiso de su país de priorizar la desescalada.
Meloni asegura que Italia no está en guerra y que el uso de sus bases debe pasar por el Parlamento
Por su parte, Meloni dejó claro este jueves que Italia «no está en guerra» ni quiere «entrar en ella» y recordó que si llega una petición para el uso en acciones bélicas de las bases estadounidenses en el territorio italiano se tendrá que consultar al Parlamento.
«No estamos en guerra ni queremos entrar en ella», ha aclarado Meloni en declaraciones a la emisora RTL 102.5 sobre la situación en Oriente Medio .
La mandataria insistió en que la situación «es preocupante» y ha mostrado su preocupación «por la crisis cada vez más evidente del derecho internacional y de las organizaciones internacionales».
«El mundo está cada vez más sumido en el caos», declaró la primera ministra que agregó su sorpresa «por la reacción indisciplinada de Irán, que consiste básicamente en bombardear a todos los países vecinos, incluidos aquellos que apoyaron un acuerdo sobre el programa nuclear iraní, lo que supone un riesgo de escalada con consecuencias impredecibles».
Respecto al uso de bases estadounidenses para las acciones de guerra, la mandataria aseguró: «Hasta ahora no tenemos ninguna petición al respecto» y confirmó que las tres bases en territorio italiano están reguladas «por acuerdos bilaterales».
«Contamos con bases militares estadounidenses y existen autorizaciones técnicas para operaciones no cinéticas ni de bombardeo. Si recibieran solicitudes para utilizar bases italianas con otros fines, la responsabilidad recaería en el Gobierno y tenemos que decidirlo con el Parlamento», señaló.
También adelantó que «Italia, al igual que el Reino Unido, Francia y Alemania, tiene la intención de enviar ayuda a los países del Golfo» y detalló que se tratará de «defensa aérea». «No solo porque son naciones amigas, sino porque hay decenas de miles de italianos en esa zona y aproximadamente dos mil soldados que debemos proteger. Y el Golfo es vital para el abastecimiento», añadió.