Haruki Murakami, Can Xue y Thomas Pynchon
Los maltratados por el Nobel de Literatura: tres grandes escritores a los que la Academia ha cogido «manía»
Hay escritores considerados malditos para la Academia, maltratados por el Premio Nobel poniéndoles el caramelo en la boca de un posible, a veces cantado, galardón para retirárselo en el último momento
El Nobel de Literatura de este 2025 no ha suscitado sorpresa ni polémica por primera vez en mucho tiempo.
El escritor húngaro László Krasznahorkai era uno de los que sonaba con fuerza y, aunque quizás el gran público no tenía su nombre en la cabeza, en los círculos más especializados era una apuesta recurrente.
Con todo, la edición de 2025 del Nobel de Literatura ha provocado también muchas decepciones, y es que algunos de los grandes escritores del momento, han vuelto a ser desdeñados por la Academia Sueca.
Can Xue
A la pobre Can Xue le hicieron el lío en los Nobel de 2024. Su nombre sonaba con una fuerza sin precedentes para hacerse con el galardón. Pero, finalmente, el Nobel de Literatura esquivó a la prestigiosa escritora china y recaló en la también excelente escritora surcoreana Han Kang.
Autora de obras esenciales de la literatura actual, como Bajos fondos, Al otro lado u Hojas rojas, donde retrata el drama del pueblo chino durante la Revolución Cultural de Mao con una extraordinaria profundidad y originalidad estilística.
La historia personal de Can Xue la ha ayudad a forjarse como escritora. Su infancia transcurrió en un campo de trabajo para disidentes. Su familia fue purgada por Mao y durante mucho tiempo solo conoció las penurias de los presos políticos.
Escritora autodidacta, tampoco en 2025 se hizo con el Nobel y muchos opinan que, después de no llevarlo en 2024 con todo a favor, es muy difícil que pueda aspirar seriamente al galardón en el futuro.
Thomas Pynchon
¿Pero qué ha hecho Thomas Pynchon para no obtener el Nobel de Literatura? Thomas Pynchon es uno de los más grandes escritores vivos en todo el mundo, el último de los escritores de la gran novela americana.
Sus obras son auténticos clásico –El arcoíris de gravedad, V., Vineland, Puro vicio…–, y su esperada nueva novela sin duda también lo será.
Sin embargo, en caso de que le concedieran el Nobel, es muy probable que el bueno de Pynchon no se acercara a Estocolmo a recogerlo, motivo más que suficiente para que la Academia Sueca no se lo conceda. Las formas son fundamentales. Lo más probable es que ni siquiera hayan conseguido contactar con el críptico y tímido escritor para poder evaluarlo.
Aunque, con todo, quizás sea mejor así. Al igual que pasaba en su día con JD Salinger, el alejamiento del foco mediático de Pynchon contribuye a su grandeza literaria.
Haruki Murakami
Lo de Haruki Murakami y en Nobel es ensañamiento. Su nombre sale siempre, año tras año, en todas las quinielas, y nunca lo obtiene.
De hecho, es el único caso de un escritor que, pese asonar para el Nobel de Literatura en todas y cada una de las ediciones, si se lo conceden sería una sorpresa tan increíble como si se lo dieran a un escritor completamente desconocido.
Murakami tiene novelas que son verdaderos clásicos modernos, cuya influencia se deja notar en escritores actuales de todo el mundo que han devorado su obra, con una legión de fans capaces de leerse hasta la última de las 744 páginas de 1Q84 y disfrutar allí donde otros avezados lectores solo perciben parafernalia hueca.
Tokio blues (Norwegian Wood), Sputnik, mi amor o Kafka en la orilla son otras de las novelas del prestigioso autor japonés.