El ministro de Cultura Ernest Urtasun
Las prioridades de Urtasun: renuncia a dos obras maestras para el Prado pero gasta millones en Barcelona
El Ministerio de Cultura acaba de dejar escapar una valiosa talla barroca en madera policromada, del mismo modo que dejó escapar en 2023 un Caravaggio único
Dos oportunidades únicas perdidas. Una, particularmente dolorosa. Las prioridades del gobierno español en materia cultural parecen, como poco, peculiares.
El Ministerio invierte millones en transformar las colecciones de algunos museos españoles para adecuarlos a la ideología woke, pero, al mismo tiempo, no tiene problema en dejar escapar un Caravaggio único o una valiosísima talla religiosa del siglo XVIII.
Este último caso es el más reciente. El Debate informaba este domingo de que el Ministerio de Cultura había rechazado adquirir, en virtud de su derecho de tanteo, una talla de madera policromada y estofada del siglo XVIII que representaba a la Virgen con el Niño.
Por sus características y rareza, la talla era un ejemplo único de escultura española barroca policromada. El argumento del Ministerio para dejarla escapar fue que costaba mucho dinero.
El mismo argumento se empleó el 17 de octubre de 2023, cuando podría haber adquirido por el módico previo de 30,4 millones de euros el famoso Ecce Homo de Caravaggio, una pintura considerada perdida y hallada recientemente y que los expertos en arte consideran un Caravaggio de primer nivel.
Uno puede pensar que 30 millones de euros no es ninguna ganga, pero es que estamos hablando de una pintura que podría superar, con creces, los 100 millones de euros.
Pero, la realidad, es que el Ecce Homo de Carvaggio podría ser ya patrimonio de todos los españoles y colgar para siempre en las paredes del Prado como una de sus grandes obras maestras. La desidia del Ministerio dirigido por Ernest Urtasun ha favorecido el que permanezca en manos privadas.
Entonces ¿cuáles son las prioridades de este gobierno en materia cultural? Las medidas, decisiones y declaraciones del ministro Urtasun no deja lugar a dudas: el Ministerio de Cultura está embarcado en una estrategia ideológica destinada a utilizar la cultura como herramienta de adoctrinamiento y movilización política en favor de la izquierda.
Entre los principales destinos de las inversiones impulsadas por el Ministerio de Cultura está la Biblioteca estatal de Barcelona, que cuenta con un presupuesto de 94 millones de euros.
En reconvertir las colecciones del Museo de Antropología y el Museo de América par introducir como elemento central la «perspectiva decolonial, antirracista, intercultural y contemporánea» Urtasun va a destinar casi 14 millones de euros.
En adquirir la Casa Gomis en Barcelona para contentar al nacionalismo catalán, el también catalanista Ernest Urtasun ha desembolsado 7 millones de euros.
Lo lamentable de toda esta historia es haber dejado escapar dos obras maestras del arte que habrían engrandecido los fondos de los museos españoles.