Más allá de la admiración por el artista o por la obra y también de la simple estética de los ejemplos anteriores, aquí hay dos historias. Chris Martin, el líder del grupo, explicó que la mayoría de la gente pensaba que el «Viva la vida» era, por su aparente inanidad, «una frase de Ricky Martin», pero en realidad es de Frida Kahlo, quien la escribió pocos días antes de morir a pesar de sus muchos sufrimientos vitales. Delacroix y su libertad hicieron el resto.