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Detalle de Prisión de Guatimocín, último emperador de los mejicanos (1854) de Carlos María Esquivel y RivasMuseo del Prado

¿Por qué México se escribe con x si se pronuncia con j?

Lo que la RAE recomienda es «México» por ser la usada «en el propio país y, mayoritariamente, en el resto de Hispanoamérica», según el Diccionario panhispánico de dudas

La explicación tiene que ver con la Hispanidad en el sentido esencial de la misma, en el significado íntimo de mestizaje, además de, por supuesto, el formal. Quiza cabría empezar por decir que «Méjico», como se escribió durante mucho tiempo, aún es una forma válida, aunque no recomendada.

Lo que la RAE recomienda es «México» por ser la usada «en el propio país y, mayoritariamente, en el resto de Hispanoamérica». Dice el Diccionario panhispánico de dudas:

«La aparente falta de correspondencia entre grafía y pronunciación se debe a que la letra x que aparece en la forma escrita de este y otros topónimos americanos (Oaxaca y Texas) conserva el valor que tenía en épocas antiguas del idioma, en las que representaba el fonema que hoy corresponde a la letra».

¿El dios «Mexi»?

La etimología más aceptada de «México» es la del topónimo de la lengua náhuatl de los aztecas originarios. Así la palabra vendría de los vocablos «metztli» (luna), «xictli» (ombligo o centro) y «-co» (sufijo adverbial de lugar).

Entonces México significaría «lugar en el centro de la luna». Pero también resulta que los mexicas llamaban «Mexi» (pronunciado «sh») a su dios Huitzilopochtli, a lo que si le añade «-co», sería «el lugar donde vive Mexi o Huitzilopochtli».

En español del XV y XVI, igual que en náhuatl, la «x» se decía «sh» (como el inglés «shadow», por ejemplo), una norma que estableció Alfonso X el Sabio cuatro siglos antes, por lo que en la adaptación del topónimo al español los conquistadores pronunciaban «Meshico».

Con el tiempo el sonido «sh» fue desapareciendo y se sustituyó por el sonido de la «j». Y a principios del XIX llegó la RAE y dijo que todas las palabras escritas con «x» y pronunciadas con «j» debían escribirse también con «j», lo cual no gustó en el país de origen por cambiarse la raíz prehispánica.

La RAE se mantuvo inflexible durante siglos y la «x» de «México» se convirtió en una lucha para los mexicanos. Solo en 1992 la Academia permitió el uso de la «x», pero con preferencia de la «j», regla que se invirtió finalmente en 2001 hasta la actualidad.