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El escritor Arturo Pérez-ReverteGTRES

«Es significativo que sean políticos de izquierdas...»: Pérez-Reverte explica por qué aplaza su debate sobre la Guerra Civil

El escritor publica en redes sociales el comunicado íntegro en el que se ve cómo se ha querido coartar la libertad de expresión y el derecho al debate sereno en torno a un periodo clave de la historia de España

Arturo Pérez-Reverte ha publicado en sus redes sociales el comunicado completo en el que se explican los motivos por los que se ha aplazado la undécima edición de Letras en Sevilla («1936: ¿La guerra que todos perdimos?»).

«La intención expresada en las redes sociales por grupos de ultraizquierda, proponiendo manifestarse de forma violenta ante el lugar donde está previsto celebrar la XI edición de Letras en Sevilla («1936: ¿La guerra que todos perdimos?») la semana próxima, nos hace aconsejar a Cajasol que aplace hasta nueva fecha los debates anunciados», se lee al comienzo de la nota. A continuación se explica que algunos participantes están sufriendo una campaña «intolerable de presiones» desde Podernos y medios afines, a fin de hacerles «renunciar a su intervención» en unas jornadas cuyo contenido «estos conocían perfectamente» y cuya asistencia se confirmó hace meses «sin plantear objeción alguna».

Dentro del programa de entrevistas y debates –como es habitual en Letras en Sevilla tal y como explican los organizadores–, se incluían encuentros con personalidades destacadas de la vida española, historiadores de prestigio, militares especializados y políticos de diversas tendencias ideológicas. «Un conjunto equilibrado, ecuánime y de altura intelectual», agregan en el escrito y puntualizando que únicamente Vox –como ya ocurrió en anteriores ediciones– y Gabriel Rufián (ERC) se habían negado a asistir.

Así, en el comunicado vuelven a hacer hincapié en que se procuró «cuidadosamente que estuviesen representados todos los puntos de vista posibles» y enumeran algunas de las personalidades que tenían prevista su asistencia a Letras en Sevilla. El expresidente José María Aznar, el ministro Félix Bolaños, la presidenta del Consejo de Estado Carmen Calvo, el coordinador de Izquierda Unida Antonio Maíllo, el expresidente de la Comunidad de Madrid y ex ministro Alberto Ruiz Gallardón, la vicesecretaria del PSOE de Andalucía María Márquez, el ex político Iván Espinosa de los Monteros, el teniente general Félix Sanz Roldán, el cineasta Alejandro Amenábar, el actor Juan Echanove y los historiadores Juan Pablo Fusi, Enrique Moradiellos, Pilar Martínez­ Vasseur, Manuel Álvarez Tardío, Gutmaro Gómez Bravo, Zira Box, Fernando del Rey y Julián Casanova, entre otros.

Llegados a este punto, los firmantes del comunicado pasan a explicar el momento en que comenzó la polémica. «Una semana antes de iniciarse las jornadas, y sin previo aviso a la organización, el novelista David Uclés (cuya asistencia estaba confirmada por él mismo para una conversación con el escritor Luis Mateo Díez sobre Guerra Civil, juventud y literatura), que conocía perfectamente desde hacía meses el programa de las jornadas, anunció en las redes sociales, en un tono lastimero e infantil que ofende cualquier inteligencia, su renuncia a participar debido a la presencia de Aznar y Espinosa de los Monteros», añaden.

El «sorprendente» anuncio de Uclés, como si estuviera concertado de antemano añaden los organizadores, dio lugar a «intensas presiones personales» desde Podemos y sus medios políticos afines de «extrema izquierda», en «una desagradable campaña» ejercida en las redes sociales y otros ámbitos. Aquí se menciona al director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, quien de manera pública apoyo la decisión de Uclés, y recuerdan los organizadores como su mujer Almudena Grandes participó «gustosamente» en otras jornadas de Letras en Sevilla denominadas «Literatura y Guerra Civil».

«A esas coacciones públicas y privadas, con llamadas telefónicas a muchos de los intervinientes para que no asistieran a Sevilla», –prosigue el comunicado– se fueron «sometiendo vergonzosamente a lo largo de la semana, declinando la asistencia prometida», Antonio Maíllo (Izquierda Unida), María Márquez (PSOE) y Carmen Calvo (PSOE). En honor del resto de los asistentes previstos, hay que señalar que a excepción del escritor Paco Cerdá, todos ellos, destacablemente el ministro Félix Bolaños y todos los historiadores, con excepción de Zira Box, mantuvieron con gallardía su compromiso y confirmaron su asistencia.

Debido a que continuó la presión sobre los asistentes, las llamadas telefónicas privadas, las amenazas y la campaña en redes sociales incluyendo la «incitación expresa a presentarse en la sede sevillana de la Fundación Cajasol para perturbar las jornadas», los coordinadores decidieron no exponer a Cajasol a los previsibles incidentes. «Con la tristeza que nos causa que de manera tan irracional se hagan imposibles debates necesarios, donde participen de forma civilizada todas las voces, opiniones e ideologías posibles (como ocurrió en los años conciliadores de la Transición democrática), hemos aconsejado aplazar Letras en Sevilla XI, en principio hasta el próximo otoño. En honor al presidente de la Fundación Cajasol podemos añadir que en todo momento dejó en nuestras manos la decisión», lamentan en la nota.

«Es oportuno recordar que en 1982, tiempos mucho más tensos y difíciles que los actuales, el periodista José Luis Balbín convocó a un programa sobre las elecciones a Landelino Lavilla (UCD), Manuel Fraga (AP), Alfonso Guerra (PSOE), Santiago Carrillo (PCE), Agustín Rodríguez Sahagún (CDS), Luis Uruñuela (PSA), Miquel Roca (CiU) y Xabier Arzalluz (PNV), y que todos ellos asistieron», prosiguen.

Ponen también como ejemplo que algunos años después, Victoria Prego organizó un debate sobre el compromiso político de los intelectuales españoles al que invitó a Mario Vargas Llosa, Octavio Paz, Jorge Semprún, Fernando Savater, Juan Goytisolo y Manuel Vázquez Montalbán, y que todos ellos acudieron. O como Manuel Fraga presentó a Santiago Carrillo en el club Siglo XXI de Madrid en 1977.

«Es significativo y muy siniestro que ahora sean políticos y escritores de izquierda los que se niegan a hacer lo que hacían, con toda naturalidad, notorios marxistas como Vázquez Montalbán y Santiago Carrillo», agregan. La «cobardía actual de cierta izquierda moderada y el retroceso en términos democráticos y liberales de la izquierda radical española, su progresiva decadencia, su sectarismo, mediocridad intelectual y la necesidad de mantener las heridas abiertas y la confrontación como único recurso político, son de una gravedad extrema. Demuestran que todo diálogo razonable es casi imposible y que el sectarismo sigue necesitando bandos, cordones sanitarios y enemigos imaginarios».

Antes de concluir, Pérez-Reverte y Jesús Vigorra añaden que el próximo 2 de febrero a las 17:00 está prevista una rueda de prensa en la Fundación Cajasol de Sevilla en la que los organizadores y coordinadores darán todos los detalles oportunos.