La sala del billar del Museo
Una grieta desata el caos en el Museo del Romanticismo
El Museo Nacional del Romanticismo ha reabierto a pesar de que se ha anunciado una futura «intervención de emergencia» debida a problemas estructurales
Este martes ha reabierto en Madrid el Museo Nacional del Romanticismo tras permanecer cerrado durante casi tres semanas. El cierre, que pilló por sorpresa al público, fue justificado por el Ministerio de Cultura –del que depende el centro– por «una revisión general del estado de sus instalaciones».
Esta revisión ha sacado a la luz problemas estructurales del edificio concentradas en la fachada trasera que da a la calle de la Beneficencia. Este punto, que se encuentra protegido con vallas, es donde se ubica el acceso para visitantes con movilidad reducida.
Fachada trasera del Museo del Romanticismo
La reapertura del día de hoy ha estado acompañada del anuncio de una inversión de dos millones de euros destinados a una «intervención de emergencia». No obstante, el museo ha abierto sus puertas sin que se haya iniciado ningún trabajo hasta el momento. Se espera que las obras comiencen en un plazo de mes y medio y que, posteriormente, se extiendan a lo largo de veinte meses.
Fuentes consultadas por El Debate señalan la presencia de «una grieta» como principal causa de la intervención, al mismo tiempo que apuntan que los pronósticos de la incidencia «han sido conservadores». Por otra parte, el museo ha querido transmitir a su plantel una sensación de tranquilidad a pesar de que aún no hayan comenzado las obras.
Reapertura parcial
Los visitantes que han acudido al museo en el día de hoy han podido experimentar dificultades con el sistema a la hora de adquirir sus entradas en taquilla. Asimismo, no han podido disfrutar del recorrido del museo en toda su extensión, debido a que nueve de sus veintiséis salas –entre las que se encuentra el Gabinete de Larra– permanecerán cerradas.
Estas salas se concentran en la fachada que ha hecho saltar la voz de alarma, desconociéndose hasta el momento las precauciones o protocolos que se hayan podido tomar para proteger las piezas artísticas expuestas en las mismas.
La reapertura de hoy no ha hecho más que contribuir a la sensación de caos e incertidumbre que desde el pasado mes de enero envuelve al Museo del Romanticismo. El centro ha reabierto, pese a la necesidad de una «intervención de emergencia», sin haber establecido ni siquiera una fecha de inicio para la misma.