The Edge y Bono, de U2, el pasado mayo en el Festival de Cannes
U2 se entrega a la política en ausencia de inspiración en un nuevo y repetitivo disco de seis canciones
Con Days of Ash (Días de Ceniza), casi medio siglo después de su fundación como banda, las consignas se ha mantenido, pero ha casi desaparecido cualquier muestra de inspiración que recuerde lejanamente a sus mejores tiempos
Hablar de la historia musical de U2 es hablar de consignas políticas. Incluso en su álbum de ruptura con el mesianismo (el ya latoso adoctrinamiento que amenazó con hundir su meteórica carrera a finales de los ochenta y principios de los noventa), Achtung Baby, también se utilizó el mensaje a las masas, la proclama, esta vez irónica, superficial, pero igualmente instrucción.
Es como si no pudieran componer canciones dejando a un lado el activismo. Lo que ocurrió es que todo eso quedaba por detrás de unas potentes canciones que anunciaban siempre otras nuevas mejores: una evolución musical constante con la característica ideológica, también religiosa y poética y profunda.
Casi medio siglo después de su fundación como banda, la política se ha mantenido, pero ha casi desaparecido cualquier muestra de inspiración que recuerde lejanamente a sus mejores tiempos. Days of Ash (Días de Ceniza) es el EP sorpresa de seis canciones que los irlandeses han lanzado sobre la actual situación política del mundo.
Coincidiendo con la celebración del Miércoles de Ceniza y a escasos días del cuarto aniversario de la invasión rusa de Ucrania, los dublineses han publicado este nuevo trabajo discográfico de apenas 23 minutos, que incluye colaboraciones con Ed Sheeran o el cantante ucraniano Taras Topolia. U2 ha definido esta media docena de canciones como «una respuesta a la actualidad, inspirado en las numerosas personas extraordinarias y valientes que luchan en el frente por la libertad».
También ha aparecido un videoclip de uno de los temas, American Obituary, con imágenes del Capitolio, entre otras, y frases como: «Lo peor no puede matar lo mejor de nosotros, pero pueden intentarlo. América se levantará contra la gente de la mentira. Te quiero más de lo que el odio ama a la guerra».
La parodia de los jóvenes y talentosos y combativos U2 de los ochenta y noventa en los viejos y repetitivos y pelmas U2 de bien entrado el XXI, entregados a la política en ausencia de inspiración en su anodinamente musical nuevo trabajo pura y casi tristemente ideológico.