Kurt Cobain de Nirvana, Ian Curtis de Joy Division y Julian Casablancas de The Strokes
Cinco canciones de rock que parecen ruido, pero en realidad son bellas melodías clásicas
Hay canciones que a uno le gustaban un tiempo y después no. Y al revés. Los gustos cambian. Se afinan o se engruesan. Se vuelven distintos. Aquí una pequeña selección que no puede satisfacer todos los gustos
El oído es muchas veces caprichoso. George Bernard Shaw dijo aquello de «No hagas a los otros lo que quisieras que te hiciesen. Puede ser que tus gustos no sean los mismos». Las canciones son un poco como los libros, en ambos casos puede resultar complicado recomendar.
Hay canciones que a uno le gustaban un tiempo y después no. Y al revés. Los gustos cambian. Se afinan o se engruesan. Se acomodan. Se vuelven distintos. En este sentido hay canciones que a muchos les parecen ruido, pero en realidad son bellas melodías clásicas, incluso dentro de todo su «ruido». Aquí se ha hecho una pequeña selección que, por supuesto, tal y como decimos, no puede satisfacer todos los gustos.
'The Fly' de U2
Antes de aparecer The Fly en 1991, los irlandeses U2 habían estado a punto de separarse despues de una agotadora gira interminable de casi cuatro años que unió dos discos, The Joshua Tree y Rattle & Hum. Tuvieron que decidir si continuar por el camino recorrido hasta entonces o cambiar. Esto último fue lo que hicieron. De ahí salió probablemente el mejor disco de su carrera y probablemente uno de los mejores discos de rock de la historia, Achtung Baby, que, para los que les habían escuchado durante más de una década, al principio parecía ruido, una remoción radical que solo escondía sus melodías para cambiar la historia del rock.
'Smells Like Teen Spirit' de Nirvana
No había habido nunca nada como Nirvana. El grunge de Seattle tuvo en Kurt Cobain y compañía su explosión absoluta. La mezcla, como diría el propio Cobain, de las melodías de los Bay City Rollers y el rock duro creó la maravilla que es Smells Like Teen Spirit, la canción que cambió a principios de los noventa, al mismo tiempo que U2 se rehacían, la música para siempre. La voz rasgada y alienada de Cobain, las letras nihilistas, la batería poderosa de Dave Grohl, quien sería después el fundador y líder de Foo Fighters, el talento y una calidad inabarcable crearon un clásico ruidoso y melodioso para los restos.
'Today' de The Smashing Pumpkins
A la estela de Nirvana, auténtica bendición musical, surgió una escena irrepetible. The Smashing Pumkins fue uno de esos nuevos grupos que no solo triunfaron en el momento, sino que también trascendieron. La voz particular de su líder Billy Corgan, las guitarras ruidosas, la batería que golpea, el ruido y más ruido sobre el que surfea casi delicadamente la bella melodía inolvidable de Today.
'Last Nite' de The Strokes
Los neoyorquinos aparecieron a principios de los 2000. Una versión moderna e imprevista del rock más clásico y más básico con un toque de elegancia único. Se veía que iban a durar y que el aparente ruido traía algo más de lo visible a simple vista u oíble a simple oído. Después llegarían obras maestras más delicadas, cada vez más artísticas, en joyas como Chances o One Way Trigger desde su afortunada y melodiosamente ruidosa prehistoria.
'Transmission' de Joy Division
Transmission es una suerte de paleolítico de lo que acabaría siendo la efímera banda Joy Division que, tras el suicidio de su líder y vocalista Ian Curtis, luego continuó en otra banda igualmente mítica formada por los sobrevivientes: New Order. A Joy División, puro ruido al inicio, le fueron saliendo las melodías sin demasiado esfuerzo, paulatinamente (las melodías que contenía sin solución su genio), hasta su abrupto final. Aún así les dio tiempo a componer obras maestras de ruidosa delicadeza como Disorder, la maravillosa Ceremony (que después grabó con elegancia insuperable New Order) o Love Will Tear Us Apart.