Un misil impacta en la ciudad de Tiro
El conflicto de Irán también alcanza al patrimonio mundial de Israel y Líbano
La UNESCO expresa su «profunda preocupación» tras los impactos registrados en la Ciudad Blanca de Tel Aviv y en el enclave arqueológico de Tiro
El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán continúa dejando daños colaterales de un valor incalculable. El patrimonio iraní y, en concreto, el Palacio de Golestán no ha sido el único afectado en estos diez días de tensiones. El domingo, la UNESCO reiteró su «profunda preocupación» por la protección de la educación, la cultura, los medios de comunicación y el medio ambiente en el marco de las hostilidades en Oriente Próximo.
La organización internacional ha informado también de otros daños al patrimonio en países afectados. La Ciudad Blanca de Tel Aviv y Tiro (Líbano), ambos inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, han sufrido impactos y desperfectos.
La Ciudad Blanca de Tel Aviv es un conjunto de más de 4.000 edificios levantados en estilo Bauhaus en la década de 1930. En 2003, la UNESCO declaró el enclave Patrimonio de la Humanidad por ser «un ejemplo sobresaliente de la planificación de una ciudad moderna y de su arquitectura a comienzos del siglo XX».
Un edificio de la Ciudad Blanca dañado
La ciudad de Tiro, que ha sido víctima de ataques israelís en los que han fallecido ocho personas, fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1984. Posee un valor histórico excepcional. Fue la antigua capital fenicia donde se descubrió el tinte púrpura y desde la que se fundaron colonias como Cartago y Cádiz. El enclave conserva importantes restos arqueológicos que datan, sobre todo, de época romana.
La UNESCO advierte de que otros países y su patrimonio también podrían verse amenazados, en particular en Armenia, Azerbaiyán, Baréin, Chipre, Irak, Jordania, Kuwait, Omán, Palestina, Catar, Arabia Saudí, Siria, Turquía, Emiratos Árabes Unidos y Yemen.
La organización pide que se adopten todas las medidas necesarias para preservar el patrimonio y los fundamentos sociales de las sociedades. También ha recordado a todas las partes su obligación de respetar el derecho internacional, en particular la Convención de La Haya de 1954 para la Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado y la Convención del Patrimonio Mundial de 1972.