Marisa Paredes y Arturo Fernández
La Gran Cruz de Isabel la Católica a Marisa Paredes que este Gobierno no dio a, por ejemplo, Arturo Fernández
A la misma republicana Paredes le resultaba algo «pasado de moda» y «anacrónico» «esto de los reyes y tal». Así que el sentido de la condecoración resulta casi inapropiado y también absurdo
A Marisa Paredes el Gobierno le entrega este lunes a título póstumo la Gran Cruz de Isabel la Católica. Llama la atención que un Gobierno tan «republicano» condecore con un título tan monárquico a una actriz con lo que se concede, mayormente, a personalidades políticas, nobles o institucionales.
A la misma republicana Paredes le resultaba algo «pasado de moda» y «anacrónico» «esto de los reyes y tal». Así que el sentido de la condecoración resulta casi inapropiado y también absurdo.
Pero el PSOE de Pedro Sánchez se lo ha concedido, igual que en 2023 se la entregó también a Concha Velasco, conocida, además de por su estupenda carrera artística, por ser una de las de «la ceja» y votante del PSOE en particular en los últimos tiempos.
Arturo Fernández no era votante del PSOE (y un actor y productor tan mítico como Concha Velasco y más, cabría decir, que Marisa Paredes) y no recibió a su muerte, con Sánchez ya como presidente, la condecoración. Tampoco Chicho Ibáñez Serrador, ni Daniel Dicenta, fallecidos también en 2019, y sin duda también merecedores de tal distinción.
En 2020 murió Rosa María Sardá. Y en 2021 Enrique San Francisco. Ni siquiera fueron premiados los reconocidos actores de izquierdas Juan Diego (magnífico intérprete) y Pilar Bardem (mucho menos magnífica, hubiera sido un escándalo por ello), ambos desaparecidos también en 2021.
¿Y Silvia Tortosa, Manolo Zarzo o María Kosty, fallecidos en los últimos años y figuras señeras del cine español de los sesenta, setenta e incluso ochenta? ¿Tenia que conceder este Gobierno distinción tan monárquica a Marisa Paredes (la misma que quiso echar a Ayuso, [«fuera, fuera», dijo, cuando se enteró de su presencia] del funeral de, precisamente, Concha Velasco) y no a tantos otros? Parece ser que sí.