La cantante Alaska
Alaska critica a quienes piden boicotear Eurovisión por la participación de Israel: «Para mí es música»
La cantante rechaza excluir a Israel del festival, se declara contraria a «todos los boicots» y defiende que Eurovision debe seguir siendo un certamen musical ajeno a los conflictos geopolíticos
España no estará en Eurovisión por la presencia de Israel en el festival musical, pero la controversia sigue trayendo cola. Hace unos días, más de 1.100 músicos —nacionales e internacionales— llamaron al boicot del concurso televisivo por la participación del Estado israelí.
El debate no ha pasado inadvertido y los artistas empiezan a ser interpelados por su posición en esta polémica. Esta semana, Alaska, conocida por su franqueza en asuntos controvertidos, ha presentado La verdad o la imaginación, el primer LP con material inédito de Fangoria en diez años.
Fangoria actúa en el Benidorm Fest
En una entrevista en la Cadena SER, la cantante se posicionó sobre el contexto que rodea a Eurovisión. «Para mí es un festival de música, lo será siempre. Yo lo lamento como fan que disfruta con un festival de música. No puedo pensar otra cosa», aseguró.
Para la artista, no es deseable que los conflictos geopolíticos invadan uno de los espacios que considera más libres: la música. Sobre el boicot impulsado por artistas como Macklemore, Kneecap, Massive Attack o Blanca Paloma, se mostró tajante.
Seguidores de Israel durante Eurovisión 2025
«Estoy en contra de todos los boicots, me da igual cuáles sean y contra quién, aunque esté muy a favor de lo que se está argumentando no entiendo el boicot, me parece una forma de exclusión», afirmó Alaska.
«Para mí, Eurovisión es un festival de la música. Si quieren hacer esto, que hagan un festival de las Naciones Unidas musicales», zanjó.
Sus palabras llegan en un momento en que el certamen vuelve a convertirse en escenario de un debate que desborda lo artístico y enfrenta dos visiones: quienes creen que la música no puede abstraerse de los conflictos políticos y quienes, como Alaska, defienden que el festival debe preservar su vocación cultural por encima de cualquier disputa.