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La candidata a la vicepresidencia ejecutiva de Transición Limpia, Justa y Competitiva, y a la cartera de Competencia de la Comisión Europea, Teresa Ribera

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El apagón remata el plan energético de Teresa Ribera: España contamina un 9 % más por producir electricidad

Estamos «muy lejos» de cumplir los principales objetivos del PNIEC, comprometidos y blindados con Bruselas

El PNIEC, la hoja de ruta energética que trazó Teresa Ribera para el Gobierno de Pedro Sánchez, se topó en 2025 con un gran palo en la rueda: el apagón masivo del 28 de abril. El programa, que ya pecaba de exceso de optimismo, prevé una reducción de las emisiones del 32 % para 2030 frente a 1990, pero hasta 2024 sólo ha conseguido un 5,8 %. Y lo ha hecho mayoritariamente apoyado en la caída de las emisiones de la generación eléctrica.

Esta partida, sin embargo, no sólo no cayó el año pasado, sino que creció un 9,1 %, según los datos de Red Eléctrica. En general, las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de España se habrían incrementado un 1,3 % en 2025, según una estimación de Fedea en base a datos trimestrales del INE.

La cifra supone truncar el retroceso que venía siendo habitual en años anteriores, según destaca el investigador de Fedea Diego Rodríguez Rodríguez, que vincula directamente el incremento al cambio del mix de generación eléctrica a raíz del cero energético del 28 de abril de 2025.

Evolución real (en rojo) y escenarios previstos de las emisiones españolas de gases de efecto invernadero

Evolución real (en rojo) y escenarios previstos de las emisiones españolas de gases de efecto invernaderoFedea

A pesar de que el año pasado fue histórico en cuanto a la puesta en operación de instalaciones renovables, con 10,4 GW de fotovoltaica, «la entrada de la operación reforzada ha incrementado el peso de los hidrocarburos en la generación eléctrica», según Rodríguez.

Los costes por restricciones técnicas y servicios de ajuste se han disparado un 40 % en un año

En concreto, la generación procedente de los ciclos combinados ha crecido un 27,9 %, incrementando su participación en el mix en 3,2 puntos porcentuales. Por el contrario, el peso de las renovables cayó del 56,8 % en 2024 al 55,5 % en 2025, cuando el objetivo del PNIEC es que alcance el 81 % en 2030.

Como consecuencia adicional, los costes por restricciones técnicas y servicios de ajuste se han disparado un 40 % en tan solo un año.

Objetivos inalcanzables

Central de Almaraz, cuya actividad genera empleo y estabilidad en Campo Arañuelo

Central nuclear de AlmarazCedidas

A menos de cuatro años para la fecha clave el programa presenta algunos objetivos que parecen a todas luces inalcanzables. Por ejemplo, que circulen tres millones de vehículos eléctricos en España en solo cuatro años, cuando actualmente apenas se superan los 600.000. Pero también los relacionados con el hidrógeno.

«El objetivo de 12 GW en 2030 es de imposible cumplimiento. Con realismo cabe esperar a 2028 para la puesta en servicio de las primeras plantas. En consecuencia no se cumplirá el incremento de demanda eléctrica previsto en el PNIEC, que se tendría que incrementar un 40 % entre 2026 y 2030. eso no es realista, no va a ocurrir», según Rodríguez, que ve más realista un alza del 15 % hasta 2030.

Tampoco ha habido avances en materia de almacenamiento, ni en bombeo hidráulico ni en baterías, que resultan imprescindibles en un sistema eléctrico con cada vez más penetración de energías renovables. «En el caso de las baterías todo el mundo está esperando a que caigan los precios», según el experto de Fedea.

La generación eléctrica, la que más ha cumplido

La reducción de emisiones alcanzada hasta ahora es, cuanto menos, dispar. En la generación eléctrica ha alcanzado, entre 2019 y 2024, el 40,2 %; y oscila entre el 19,3 y el 31,5 % en la industria. Pero en el ámbito residencial solo se han reducido un 7,9 %, en la agricultura un 3 % y en los residuos, apenas un 0,1 %.

Ahora «para cumplir el objetivo (del PNIEC) las emisiones e 2024 deberían reducirse un 27,1 % en seis años, es decir una media acumulativa del 5,3 % anual», destaca el investigador de Fedea.

El PNIEC fue pactado con Bruselas en 2019 y sus objetivos revisados al alza en 2023 por Teresa Ribera antes de su salto a Bruselas como vicepresidenta y comisaria europea de transición limpia, justa y competitiva. El incumplimiento de sus objetivos no conlleva sanciones, pero sí añade incertidumbre a los inversores y a las empresas energéticas, que habían hecho sus previsiones en base a un escenario que cada vez se puede calificar con mayor rotundidad de papel mojado.

El documento recoge además el calendario de cierre de las centrales nucleares, sembrando ahora dudas sobre si se podrá cumplir a tenor de la evolución del resto de indicadores. «En la nuclear se está a la espera de una decisión sobre Almaraz en medio de una preocupación creciente por la seguridad del suministro y sus costes», recalca el experto de Fedea.

A pesar de ello, las revisiones del PNIEC «solo pueden ser al alza», traslada Diego Rodríguez, según la ley de cambio climático y los reglamentos europeos. Los objetivos, además, emanan de las indicaciones de Bruselas, que ha marcado recortes de emisiones aún más exigentes para 2035 y 2040, cuando la reducción debería alcanzar el 90 % respecto a 1990.

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