El Rey, en el atril del Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares
Casa Real La solemne ceremonia para honrar a Cervantes en su tierra natal que los Reyes presiden y Sánchez evita
Don Felipe y Doña Letizia entregan este jueves el premio Cervantes al escritor mexicano Gonzalo Celorio en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá
Los Reyes entregarán este jueves el premio Cervantes, que es el galardón más importante de las Letras españolas e hispanoamericanas, al escritor mexicano Gonzalo Celorio durante una ceremonia que se celebrará en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, la tierra natal de Miguel de Cervantes.
Esta ceremonia es una de las más solemnes que se celebran en España. El Rey es recibido a su llegada a la Universidad con honores militares y, tras pasar revistas a las tropas, accede al Paraninfo. Don Felipe viste chaqué para presidir el acto, igual que las autoridades que le acompañan, y suele lucir el Toisón de Oro, que es la máxima condecoración de la Corona. En algunas ocasiones -pocas-, los escritores premiados no han querido plegarse a la etiqueta y han acudido a recoger el premio a su manera.
Sánchez evita esta ceremonia
Este jueves no se espera que acuda el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que procura evitar esta ceremonia porque, ya sea a la entrada o a la salida del Paraninfo, que se hace a pie, le suele caer una lluvia de insultos y abucheos. De las seis entregas de premios Cervantes que se han celebrado desde que Sánchez llegó a la Moncloa, solo ha acudido a dos, a pesar de la relevancia del acto.
Quienes sí suelen acudir son el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, que pronuncia unas palabras; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y la alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, que cede la vara de alcalde al Rey mientras permanece en el municipio. Este año la novedad es el rector de la Universidad, Carmelo García, que fue investido el pasado lunes y hoy se estrenará como anfitrión en el premio Cervantes.
Como es tradicional, la ceremonia empieza con el himno nacional, que todo el mundo escucha de pie y en silencio. El Rey abre la sesión y va cediendo la palabra hasta que llega el momento más solemne, el de la entrega del premio. Tras el discurso del premiado, que es el más relevante, Don Felipe dirige unas palabras y el acto termina con la interpretación del «Gaudeamus Igitur» por el coro de la Universidad de Alcalá. Antes de irse, los Reyes conversan con el premiado y su familia, se hacen fotos con unos y otros y comparten un vino español con todo los asistentes.