Walt Whitman a la edad de 50 años
Walt Whitman, padre de la poesía estadounidense: «Existo como soy, eso es suficiente»
La frase, el verso, se incluye en el poema Canto de mí mismo dentro de su gran obra, Hojas de hierba, una oda universal a la alegría y a la belleza y profundidad de la naturaleza y del ser humano
El famoso crítico literario Harold Bloom, autor de El canon occidental, dijo que Walt Whitman era «el padre y la madre de todos los estadounidenses». En el filme El club de los poetas muertos se refleja que Whitman era el héroe y el ídolo, una suerte de escape, de libertad humana en medio de la severidad.
«El viejo Walt», como también le llaman con cariño emocionante sus compatriotas, escribió su gran libro Hojas de hierba y con sus versos libres explicó el alma de Estados Unidos que quedó con ellos impresa en su esencia, como si los niños naciesen a partir de entonces con sus poemas bajo el brazo.
La frase, el verso, «Existo como soy, eso es suficiente» corresponde al poema Canto de mí mismo, el autoconocimiento lírico, universal, extraordinario, natural, libre y bello. Estas seis palabras encierran un significado tan grande como las tierras baldías y los grandes bosques a los que Faulkner se refería en El oso: la afirmación de ser uno mismo con dignidad, el estar vivo, sentir y respirar como principio fundamental.
El ser que es «suficiente» porque no necesita la aprobación de nadie. El que acepta y agradece sus defectos y sus virtudes y sus contradicciones sin tener que justificarse, sin tener que intentar ser otro para ser aceptado por la sociedad, sin sufrir por esta cruel exigencia humana y social.
Es el orgullo romántico y real, expresado con épica, de celebrarse como un milagro que no necesita nada más. Todo Hojas de hierba podría partir de este verso. Y también de otros tantos que lo completan, que lo reafirman, que lo embellecen.
Whitman estuvo construyendo íntimamente Estados Unidos y a los estadounidenses en su gran poema durante toda la vida. «Existo como soy, eso es suficiente» es uno de los pilares, alrededor del cual se encuentran otros como «Me contradigo, soy inmenso, contengo multitudes» en una misma idea de plenitud y celebración individual que aún late y seguirá latiendo en los cuerpos y en los espíritus del mundo entero.