Fiodor Dostoievski
Dostoievski, el escritor del alma: «La existencia no consiste solo en vivir, sino en saber para qué se vive»
Nietzsche dijo que el gran autor ruso dio luz a la humanidad al descender a su oscuridad
El gran escritor Fiódor Dostoievski fue un hombre desgraciado, si se exceptúan los catorce últimos años de su vida, que compartió junto a su esposa, Anna Snitkina. Su madre murió prematuramente, dejándole una herida profunda. A su padre lo asesinaron después, agrandando terriblemente su desgracia.
A los 30 le diagnosticaron epilepsia, pasó cuatro años en Siberia condenado a trabajos forzados y el éxito como escritor no le llegó hasta la publicación de Los hermanos Karamazov, solo un año antes de su muerte. Pero entonces había alcanzado la felicidad junto a su esposa, Anna Snitkina, quien empezó siendo la admiradora y paciente amanuense de El jugador, la novela que el escritor debía completar en 30 días y consiguió terminar en 26.
De Los hermanos Karamazov parte la frase que da pie a este artículo: «El misterio de la existencia no consiste solo en vivir, sino en saber para qué se vive». A Dostoievski se le conoce como «el escritor del alma», la cual exploró como nadie en sus largos y profundos padecimientos, reflexiones, convalecencias y castigos, a los que hay que sumar la muerte de su hijo Aliosha a los tres años por la epilepsia heredada.
Aliosha es precisamente el nombre del protagonista de Los hermanos Karamazov, una novela del alma humana y la existencia de Dios y el sentido del hombre y de su existencia y de mucho más en los infinitos detalles delicados de esta obra difícil y absoluta. Dostoievski se hizo todas las preguntas y podría decirse que las respondió.
Un propósito en la vida
Cabe confiar en alguien que ha vivido el infierno en la Tierra y también ha visto la luz al final de la oscuridad. Nietzsche dijo que el gran escritor ruso dio luz a la humanidad al descender a su oscuridad. Este misterio de la existencia revelado es una de sus muchas linternas: hay que tener un propósito en la vida sobre todas las demás cosas.
Es la libertad que el Gran Inquisidor de la novela rechaza por la supervivencia física, natural. Por el pan. Pero no hay futuro, como cantaban los Sex Pistols, si no se tiene por lo que vivir con mucha mayor relevancia que con lo que vivir. Una aspiración, un objetivo y su convencimiento es el verdadero motor de la vida que se desmorona si aquella no se tiene, si no se descubre por medio de la fe que significa libertad.