No a Kanye West por ensalzar el nazismo, pero sí a Silvio Rodríguez por ensalzar el comunismo durante décadas
Europa ha cancelado las actuaciones del rapero. Una de las muchas diferencias entre ambos artistas es que el estadounidense busca únicamente la polémica y padece de trastornos mentales y el cubano sigue en el XXI defendiendo la dictadura cubana
Kanye West y Silvio Rodríguez
Una de las últimas canciones de Kanye West, ahora llamado Ye, rapero venido a menos desde su cumbre, a principios de siglo, cuando fue comparado en ascendencia musical con David Bowie por los críticos, se la dedicó a Hitler. Entre 2005 y 2009 fue una auténtica estrella de la música, renovadora del rap.
Un género que en sus manos se transformó gracias a aus heterogeneidad y creatividad que le llevó a otros predios como la moda. Su salud mental, en concreto su deterioro, le fue convirtiendo en un personaje de «reality» que continúa llamando la atención. Lo último es que se puso a decir que adoraba a Hitler, a quien le hizo la canción mencionada.
Todo el mundo sabe ya de su bipolaridad, lo cual no ha sido óbice para que hayan cancelado sus conciertos en casi toda Europa por el antisemitismo desacomplejado del que, en sus acostumbradas idas y venidas, se ha desdicho. Todo forma parte de un plan poco serio de llamar la atención que los Gobiernos se han tomado muy en serio.
Llama la atención que dicha seriedad sea en una sola dirección si atendemos al caso, no de ahora sino de décadas, de Silvio Rodríguez, cantautor que ha recorrido el mundo cantando la gloria de la revolución y la dictadura cubana de Fidel Castro.
A Rodríguez, que no padece ningún trastorno mental ni busca ser protagonista, sino que es verdaderamente un defensor convencido del comunismo radical y asesino de Castro en Cuba, se le ha permitido actuar durante cincuenta años por todo el mundo sin ningún problema.
Le ha cantado con absoluta pasión y reivindicación a las «bondades» del régimen castrista en ciudades perfectamente democráticas, muchas de las cuales ahora se escandalizan por las salidas de tono de un artista mentalmente enfermo y en horas bajas cuya simple intención es epatar, sin ninguna profundidad ideológica.
Silvio Rodríguez, quien pidió recientemente su Kalashnikov soviético al Gobierno cubano para defender la isla de una posible invasión estadounidense y le fue concedido en sin par ceremonia, fue nombrado en 1997 Artista UNESCO por la Paz. Un idealista revolucionario recalcitrante, adorador de la dictadura cubana aún hoy, ex miembro de la Asociación de Jóvenes Rebeldes del asesino Che Guevara, nunca tuvo obstáculos para actuar en cualquier lugar.
Sí los tiene Kanye West, ahora Ye, por lanzar exabruptos desafortunados y desnortados en una Europa tajante al respecto y asombrosa y penosamente permisiva durante medio siglo (que continúa) con el comunista radical, voz del castrismo, Silvio Rodríguez.