El director del Museo Nacional Reina Sofía, Manuel Segade, y el director del Museo del Prado, Miguel Falomir
Los directores del Reina Sofía y el Prado cargan contra la «politización» del 'Guernica' tras la petición del PNV
Segade y Falomir critican el debate abierto sobre el cuadro de Picasso y defienden que su ubicación actual responde a criterios museísticos
Los responsables del Museo Nacional Reina Sofía y del Museo del Prado, Manuel Segade y Miguel Falomir, cuestionaron este lunes la deriva política en torno al Guernica de Pablo Picasso después de la petición del PNV para trasladar la obra al País Vasco.
Ambos participaron en una conversación celebrada en el propio Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía con motivo del Día Internacional de los Museos, junto al periodista y poeta Antonio Lucas.
El debate giró en torno al papel de las instituciones culturales y la gestión del patrimonio, pero derivó hacia la controversia por la ubicación del Guernica, actualmente en el Reina Sofía.
(El cuadro del Guernica expuesto en el Reina Sofía
Segade criticó lo que calificó como una «politización» del cuadro y consideró que el debate se ha convertido en un «relato absolutamente desquiciado» que impide abordar cuestiones técnicas y museográficas con normalidad.
«Realmente podríamos discutir de otro tipo de asuntos absolutamente fascinantes con respecto a la representación del Guernica y la forma en la que el Guernica, por ejemplo, podía ser traducido en el País Vasco. Pensando en a qué museo del País Vasco, en el caso de que se pudiese mover y no provocase un problema de conservación, ¿a qué museo del País Vasco debería ir? Porque también ha habido muchas voces críticas y, francamente, yo también lo pienso. ¿Por qué el Guggenheim?», afirmó.
El director del Reina Sofía añadió que no existe hoy «un espacio de debate» que no esté «contaminado» por esa lectura política del cuadro.
Segade insistió además en que la institución no ha recibido ninguna solicitud formal para el traslado de la obra. Recordó que solo hubo peticiones en 1997 y 2007 por parte del Museo Guggenheim Bilbao, tramitadas por vías técnicas y sometidas a los órganos de decisión del museo.
Por su parte, Falomir defendió que el Guernica debe permanecer donde está y cuestionó la motivación de la petición del PNV, liderado por Aitor Esteban.
«¿Cuál es la razón?, es decir, ¿realmente hay un interés por el arte o se trata de una instrumentalización con unos fines muy cortoplacistas? A mí lo que más me preocupa, sobre todo, es la lectura tan prosaica que se hace del Guernica, como si fuera poco menos que una fotografía tomada desde un avión de la Legión Cóndor, es decir, es una visión tan pedestre de una obra de arte de esta magnitud que es para hacérselo mirar», señaló el director del Prado.
Falomir también subrayó que el Museo del Prado no contempla solicitar la obra. «Está maravillosamente bien en el Reina Sofía y de ahí no me muevo. Es decir, me parece que es el sitio donde debe estar», añadió.
Segade remarcó, además, que cualquier cesión de obras depende de procedimientos institucionales y del patronato, no de decisiones políticas individuales, en referencia a la gobernanza de los préstamos artísticos.
La conversación entre ambos responsables también abordó la relación entre las dos grandes pinacotecas nacionales, sus diferencias de gestión y su papel en la proyección internacional del arte español.