Fundado en 1910

Uno de los ciclos pictóricos del interior de la tumbaEFE/Ministerio de Cultura de Italia

El gobierno italiano compra por 15 millones de euros la Tumba François, joya del arte etrusco

La compra ha puesto fin a más de un siglo de intentos del Estado por recuperar este monumento funerario que permanecía en manos privadas desde su descubrimiento en 1857

El Estado italiano ha adquirido la célebre Tumba François de Vulci por la suma de 15 millones de euros, considerada una de las obras maestras más destacadas de la cultura etrusca y del arte antiguo mediterráneo, según ha anunciado este viernes el Ministerio de Cultura de Italia.

La compra, formalizada en Roma por Alessandro Giuli, ministro de Cultura, ha puesto fin a más de un siglo de intentos del Estado por recuperar este monumento funerario que permanecía en manos privadas desde su descubrimiento en mayo de 1857 por parte del arqueólogo Alessandro François en la necrópolis de Ponte Rotto, situada en la región italiana del Lacio.

Momento de la compra, formalizada hoy en Roma por el ministro de Cultura, Alessandro GiuliEFE/Ministerio de Cultura de Italia

El mausoleo, que fue excavado entre los años 340 y 320 a. C. en la toba –una roca ligera y porosa propia de la zona–, destaca por un extraordinario ciclo pictórico que mezcla mitología griega, memoria histórica etrusca y símbolos del poder aristocrático de Vulci, una de las principales urbes de su civilización.

«La Tumba François es un testimonio identitario de la civilización etrusca y del rol central que esta ha tenido en la formación cultural de la Italia antigua», destacó el ministro tras la firma del acuerdo.

El conjunto patrimonial alberga 37 paneles pintados y dos cipos líticos hallados en el corredor de acceso, que está coronado por el friso animalístico más largo conocido de la Antigüedad, un desfile de grifos, leones, panteras y criaturas fantásticas.

Entre sus frescos más conocidos destaca un gran panel que plasma el sacrificio de los prisioneros troyanos ante la tumba de Patroclo. A pesar de que en el centro de la escena aparece Aquiles, el relato homérico es reinterpretado desde la sensibilidad etrusca mediante la presencia del demonio Charun, de piel azulada y armado con un martillo, acompañado por la figura alada de Vanth, una divinidad vinculada al inframundo.

Pintura del interior de la tumbaEFE/Ministerio de Cultura de Italia

En la pared opuesta se representa la liberación de Celio Vibenna por parte de Macstarna, un personaje que la tradición romana identificó posteriormente con Servio Tulio, uno de los legendarios reyes de Roma.

Este estrecho vínculo con los albores de la civilización romana responde a la propia expansión de los etruscos, quienes se extendieron por Italia central desde el siglo IX a. C. y dominaron la región hasta que en el año 509 a. C. su último soberano, Tarquinio el Soberbio, fue expulsado de la ciudad para dar paso a la República romana.

Con la adquisición, el monumento pasará a formar parte de la colección permanente del Museo Nacional Etrusco de Villa Giulia, en Roma, y el próximo 25 de junio se inaugurará una gran exposición que incluirá préstamos excepcionales vinculados al monumento de instituciones internacionales como el Museo del Louvre, el British Museum, el Museo Real de Arte e Historia de Bruselas, el Museo Cantonal de Lausana, los Museos Vaticanos y el Instituto Arqueológico Germánico de Roma.