La casa Piguet sacará a subasta una obra del artista grancanario Manolo Millares
Un Millares histórico vuelve al mercado tras 30 años: Ginebra subasta una de sus obras más emblemáticas
Cuadro 1, realizado en 1960, resume el lenguaje artístico del pintor canario y podría superar los 150.000 francos suizos en la puja del próximo 10 de junio
Una de las obras más representativas de Manolo Millares volverá a salir al mercado después de tres décadas de ausencia. La casa de subastas Piguet pondrá a la venta el próximo 10 de junio en Ginebra Cuadro 1, una pieza realizada en 1960 que reúne algunos de los rasgos más característicos del artista canario y que está considerada una obra clave dentro de su etapa de madurez.
Procedente de una colección privada suiza, el cuadro sale a subasta con una estimación de entre 109.000 y 163.000 euros. Sin embargo, los responsables de la casa de subastas confían en que el interés de coleccionistas e instituciones permita superar esas cifras.
La obra no solo destaca por su valor artístico, sino también por su trayectoria. Antes de recalar en Suiza formó parte de colecciones y galerías de distintos países europeos, entre ellos España, Dinamarca y Suecia. Su última aparición pública en el mercado se remonta a 1995, cuando fue vendida por Christie's. Anteriormente había pasado por Sotheby's en 1988.
Una obra clave del informalismo español
Cuadro 1 pertenece a un momento decisivo en la carrera de Millares. A comienzos de los años sesenta, el artista comenzaba a consolidar su prestigio internacional y su trabajo era reconocido fuera de España.
Aquella etapa coincidió con la expansión del informalismo y con la creciente visibilidad del grupo El Paso, colectivo del que formó parte junto a otros creadores que revolucionaron el panorama artístico de la posguerra.
La obra 'Cuadro 1'
La pieza muestra algunos de los elementos más reconocibles de su producción: arpilleras desgarradas, cosidas y superpuestas, una composición austera y una paleta limitada en la que destacan los tonos oscuros y las manchas rojizas. Ese lenguaje visual convirtió a Millares en una de las voces más singulares del arte europeo de mediados del siglo XX.
Los especialistas consideran que estas obras reflejan las heridas físicas y morales dejadas por la guerra. Las telas rasgadas y remendadas funcionan como una metáfora de la destrucción y la reconstrucción, un tema recurrente en la producción del pintor canario.
El artista que abrió puertas al arte español
La importancia de Millares trasciende su propia trayectoria. Su reconocimiento internacional contribuyó a que el arte español de posguerra encontrara espacio en algunos de los museos más influyentes del mundo. Durante la década de 1960, sus obras llegaron a instituciones como el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) y el Museo Guggenheim, consolidando la presencia de los artistas españoles en los grandes circuitos internacionales.
Ese éxito coincidió con una etapa de plena madurez creativa. Los expertos destacan que en obras como Cuadro 1 aparecen condensados todos los códigos que definieron su producción: las costuras visibles, las grandes aperturas en la superficie y el uso expresivo de materiales pobres convertidos en arte.
La obra 'Cuadro 1', de Manolo Millares
La escasa presencia de obras relevantes de Millares en el mercado convierte esta venta en una cita especialmente seguida por coleccionistas y galeristas. La prolongada ausencia de Cuadro 1 añade un atractivo adicional a una pieza que resume uno de los momentos más brillantes del arte español del siglo XX.
A más de medio siglo de la muerte del artista, ocurrida en 1972, el interés por su obra permanece intacto. La subasta de Ginebra servirá para medir una vez más el peso de Millares en el mercado internacional y el valor que siguen teniendo sus poderosas imágenes de heridas, memoria y resistencia.