Un hombre simulando ser un trovador de la Edad Media
El español desde dentro
¿Cuál era la lengua de los trovadores que hoy es oficial en España pero muchos ignoran?
Además del castellano, el catalán, el vasco y el gallego, en España existe otra lengua oficial cuyo origen data del siglo XI: el aranés
si a alguien le preguntan que cuáles son las lenguas cooficiales en España, sin duda responderá: castellano, catalán, valenciano, gallego y vasco. Pero hay otra que muchos desconocen: el aranés. Una lengua que se habla desde el siglo XI en el Valle de Arán (Lérida), que era utilizada por los trovadores de la Edad Media, y que perdura hasta nuestros días habiendo sido reconocida como lengua oficial en el Valle en 1990 y cooficial en Cataluña en 2006.
Se trata de una variedad de la lengua occitana (idioma de los territorios del sur de Francia y que fue muy influyente en la literatura europea medieval), concretamente del gascón, y actualmente es hablada por unas 10.000 personas, según un estudio del Institut d'Estudis Aranesi de 2016. Lo que el aislamiento natural del Valle de Arán hizo durante siglos para que el idioma perdurase en el tiempo y no se 'contaminase' o extinguiese frente a la cercanía de otras lenguas mayoritarias, ahora es la Generalitat quien se esfuerza por preservarla colocándola como asignatura obligatoria en las escuelas e institutos del Valle de Arán y también dándole cabida en las instituciones y en los medios de comunicación. Como dato curioso cabe destacar que es la única lengua occitana de todo el mundo que ha llegado a ser oficial y cuenta con su propia gramática.
Por contacto con el catalán y el francés, el aranés se asemeja más al catalán que al castellano. No obstante y aunque también es una lengua romance, la evoluación del aranés dista del castellano o del catalán en algunas cuestiones fonéticas como la 'f' inicial latina que en castellano varía y puede adoptar la forma de 'f' o 'h' aspirada, en catalán conserva la 'f' normalmente y en aranés pasa a ser siempre 'h' aspirada. Por ejemplo, en castellano decimos 'hija', en catalán 'filla', y en aranés 'hilha'; o 'fuego', en castellano, en catalán es 'foc' y en aranés es 'huec'.
Otra cuestión fonética distinta es la famosa terminación en 'u' del aranés que en castellano y catalán es una 'l' al final de una sílaba o palabra. Por ejemplo, en castellano y catalán decimos 'sal' y en aranés se dice 'sau'.
Finalmente, llama la atención la evolución de la conjunción copulativa 'y' en castellano, que en catalán pasó a ser 'i' y en aranés se quedó en esa 'e' que vemos en los textos antiguos. Las tres vienen del latín 'et' y cada una, con el pasar de los siglos, transformó el sonido y su escritura de manera diferente, pero manteniendo la misma función sintáctica: de nexo.