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Pedro Touceda

Pedro Touceda en la redacción de El DebateEl Debate

Entrevista a Pedro Touceda

«Los hombres también lloramos y no somos presuntos culpables de nada»

El autor asturmadrileño ha presentado en la Asociación de la Prensa de Madrid su libro Confieso que soy un hombre, cien poemas sobre la vida, el dolor y el amor. La obra forma parte de la prestigiosa colección Baños del Carmen de la editorial Vitruvio y está disponibe en librerías y plataformas online

–¿En qué momento y circunstancias de su vida surge «Confieso que soy un hombre»?

–Acababa de publicar, en verano de 2019, Los elefantes andan descalzos y no usan paraguas, una novela que había escrito por capítulos en mi perfil de Facebook. Ante el moderado éxito de esa novela, mis hijos me animaron a escribir también en Instagram. Pero se da el caso de que en esta plataforma admiten un número menor de caracteres. Por lo cual, me dije: «Voy a probar aquí con la poesía». Poesía instantánea, la llamé, porque escribía un poema a media tarde y lo subía a mis historias o a mi muro al principio de la noche. Así cada día durante al menos cinco años.

–Tras escribir cuentos, novelas, guiones cinematográficos, reportajes y otros géneros periodísticos, por primera vez publica poesía cuando ya acumula un amplio bagaje vital y creativo. ¿No siente cierto vértigo?

–Es cierto que hay un poco de vértigo ante la hoja en blanco o la pantalla del móvil en negro, pero siempre he pensado que el primer paso en cualquier disciplina artística es acometerla. Para pintar hay que ponerse a pintar, para escribir hay que ponerse a escribir… Así que me lancé a la piscina.

–¿Recuerda el primer verso que escribió en su vida?

–Sí, fue un verso surrealista que escribí a los diez años, cuando aún no sabía qué era el surrealismo. Al enterarse mi madre, me pidió uno para ella. Y cuando se enteró mi abuela, también quiso el suyo.

–¿Cuál fue el primer poema que recuerda haber leído?

–El primero que leí no lo recuerdo, pero el primero que memoricé fue Elegía del niño marinero, de Rafael Alberti. Teníamos entonces en la escuela un libro llamado Sonata donde creo recordar que había poemas de Antonio Machado y Gloria Fuertes, entre otros.

–¿Alude a algo concreto el título de su libro «Confieso que soy un hombre»?

–Es en realidad el título de la primera parte de la obra, que consta de diez poemas encadenados. Estos poemas los escribí para reivindicar una cosa evidente: la sensibilidad del género masculino. Se han dicho cosas muy rancias, falsas y terribles en los últimos tiempos sobre los «hombres en general», como si fuésemos sospechosos habituales o presuntos culpables por el hecho de ser hombres. Pero los hombres también lloramos, tenemos miedos y somos frágiles. Nadie es presunto culpable de nada.

–¿Hay entonces algo de reivindicación política en su obra o en esa primera parte del poemario?

–En absoluto. Es sólo una reivindicación espiritual. Y de sentido común. Este es un libro sobre la vida contado en prosa poética. Es una obra hecha por una persona con hipersensibilidad anímica para otras personas que puedan conectar conmigo. Los políticos me han decepcionado tanto que la política ya no me interesa.

–Este libro surge, como ha comentado antes, tras años de publicar cada día versos en redes sociales, lo cual le da la ventaja de conocer las reacciones de sus seguidores. ¿Había alguna intención concreta a la hora de publicar esos versos? ¿O era por puro placer o divertimento?

–Siempre he escrito por placer. Escribo de una manera continuada desde los doce años. En una época de mi vida se me cruzó el cine por medio y los tres cortos que realicé también los rodé por el placer de rodar, de hacer arte.

–¿Qué le inspira? ¿ Quién le inspira?

–Me inspira la vida. Este libro, en su mayor parte, es la historia de mi vida: en ocasiones contada a gritos; otras, susurrando… Siempre desnudándome. Nunca he dejado de trabajar a cielo abierto.

–En la presentación de su libro en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid, varias mujeres poetas han leído algunos poemas, usted, que casi es un recién llegado a la poesía, ¿qué admira de ellas?

–Estas diez mujeres poetas, literatas, y algunas de ellas también actrices, son quienes me han enseñado a moverme por los escenarios de Madrid en los micros abiertos de poesía. Son quienes me han enseñado a declamar, son quienes me han animado a publicar mi libro… Ellas, y otras cuantas que no han podido estar en esta primera presentación, son todas grandes poetas. Sus nombres: Xio Walton, Mónica Gabriel y Galán, Eva Kalo, Adriana Hoyos, Ana Escobar, Azucena de la Fuente, Gabriela María Margarita, Laura Martín, Bárbara Lema y Mayling Peña.

–Usted se considera un lorquiano. Si tuviera que regalarle un poema a Lorca de entre todos los que ha escrito, ¿cuál sería?

–Sí, mis dos poetas preferidos son Lorca y Antonio Machado. A Lorca le regalaría El hombre furioso, y a Machado, Los clavos.

–Algunos de sus poemas son profundamente nostálgicos, otros son poemas de amor, otros son algo surrealistas… Hay también varios que hablan de esta civilización que, como diría Josep Pla, esta «manicomiada». ¿Cuál de todos estos aspectos tiene más peso en su poesía?

–Creo que mi poesía tiene tantas temáticas como cosas despreciadas hay en un vertedero.

Nunca sé de qué voy a escribir. Me pongo delante de la pantalla. Cierro los ojos y realizo el ejercicio chamanístico de transcribir lo que se escucha en mi cabeza.

–¿Suele releer lo que escribió años después de haberlo escrito?

–En este caso ha sido obligatorio porque entre los más de mil poemas que he publicado en Instagram, he tenido que elegir unos ochenta. Hay otros veinte que son inéditos o versiones que no recuerdan al poema original.

–Para acabar, dígame un descubrimiento artístico que le haya entusiasmado en los últimos tiempos.

–Conocía personal y musicalmente a Víctor Coyote desde que comenzó en la época de La Movida. Tras su trágica muerte, el día después del famoso eclipse, me pasé una noche entera escuchando sus canciones. Más que un descubrimiento, fue una confirmación: Víctor Aparicio Abundancia, este era su verdadero nombre, ha sido uno de los mejores poetas españoles de los últimos tiempos.

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