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Detalle de La procesión de gigantes en Bruselas el 31 de mayo de 1615. David Noveliers. 1616

Detalle de La procesión de gigantes en Bruselas el 31 de mayo de 1615. David NoveliersMuseo Nacional del Prado

El Prado reúne por primera vez cuatro obras de una serie única del siglo XVII

La incorporación de La procesión de gigantes en Bruselas el 31 de mayo de 1615, adquirida en 2024, permite contemplar por primera vez cuatro de los ocho lienzos encargados por Isabel Clara Eugenia

El Museo Nacional del Prado exhibe por primera vez en sus salas La procesión de gigantes en Bruselas el 31 de mayo de 1615, una obra de gran relevancia histórica y artística adquirida por el Ministerio de Cultura en 2024. El lienzo, pintado en 1616 por el flamenco David Noveliers, se expone en la sala 80 junto a otros tres cuadros de la misma serie conservados por el museo.

La presentación del conjunto se completa con nuevos marcos realizados específicamente para estas pinturas tras un estudio histórico y documental. El objetivo es recuperar una imagen más cercana a la que tuvieron en el siglo XVII y ofrecer una lectura más coherente de la serie.

La incorporación de esta obra tiene un valor excepcional, ya que permite reunir en el Prado cuatro de las seis pinturas conservadas de una serie que originalmente estuvo formada por ocho grandes lienzos. Dos se encuentran en el Victoria and Albert Museum de Londres y las dos restantes continúan desaparecidas.

Un encargo para inmortalizar unas fiestas históricas

Las pinturas conmemoran unas celebraciones que se organizaban periódicamente en Bruselas desde la Edad Media. Los festejos incluían una competición de ballesteros, una ceremonia religiosa en la iglesia del barrio del Sablón y las tradicionales procesiones conocidas como ommegang. Desde 2019, estas celebraciones están reconocidas por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Detalle de La procesión de gigantes en Bruselas el 31 de mayo de 1615. David Noveliers. 1616

Detalle de La procesión de gigantes en Bruselas el 31 de mayo de 1615. David Noveliers. 1616Museo Nacional del Prado

La edición de 1615 tuvo como protagonista a la infanta Isabel Clara Eugenia, que logró abatir con una ballesta un pájaro de madera situado en la aguja de la iglesia de Nuestra Señora del Sablón. Ella y su esposo, Alberto de Austria, participaron después en las procesiones y encargaron una serie de ocho monumentales pinturas para inmortalizar aquellos acontecimientos.

Las obras también respondían a una estrategia política. En ellas, ambos gobernantes aparecen compartiendo las celebraciones con sus súbditos para transmitir una imagen de cercanía y buen gobierno. El principal destinatario del mensaje era Felipe III, hermano de Isabel Clara Eugenia y rey de España, a quien fueron enviados los cuadros poco después de su ejecución. En 1618 ya se encontraban en el Palacio Real de Madrid y un inventario de 1636 documenta el conjunto completo.

Un testimonio único de la Bruselas del siglo XVII

La personalidad de Isabel Clara Eugenia añade un interés especial a la serie. Hija de Felipe II e Isabel de Valois, fue una de las grandes mecenas de la Europa de su tiempo e impulsó importantes encargos a artistas como Rubens o Jan Brueghel el Viejo, muchas de cuyas obras forman hoy parte de las colecciones del Prado.

La pintura incorporada al museo era la cuarta de la serie original y destaca por el extraordinario nivel de detalle con el que representa una de las procesiones.

Museo del Prado

Museo del PradoRegina De Luca

En ella aparecen los gigantes y figuras festivas que recorrían las calles de Bruselas junto a representantes de distintos grupos sociales.

El lienzo constituye un valioso documento sobre la vida urbana, las costumbres y las ceremonias públicas de los Países Bajos meridionales a comienzos del siglo XVII.

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