Javier Milei, durante su discurso de inauguración
El estudio 'antiwoke' con el que Milei quiere demostrar que la batalla cultural también se libra en la economía
El presidente argentino y Demian Reidel sostienen que la pérdida de la cultura del trabajo y el exceso de regulación pueden condenar a una economía al declive y aspiran a dotar de base teórica a su batalla cultural contra lo woke
¿Puede la cultura hacer desaparecer un país? Javier Milei está convencido de que sí. El presidente argentino ha dado un paso más en su particular batalla cultural con la publicación, junto al economista Demian Reidel, del paper Minimum Viable Scale: Extinction and Escape under Increasing Returns, un texto académico con el que pretende poner ecuaciones matemáticas a las ideas que lleva años defendiendo en sus discursos políticos.
Presentado por el entorno del mandatario como el programa económico del mileísmo escrito en lenguaje matemático, el trabajo sostiene que las economías poseen una «escala mínima viable» por debajo de la que el declive y el colapso son inevitables. Pero más allá de sus complejos modelos matemáticos, la tesis central del documento sitúa a la cultura en el corazón del crecimiento económico.
Para Milei, los países no prosperan únicamente por disponer de más recursos naturales, más tecnología o más capital. La cultura del trabajo, los incentivos institucionales y los valores compartidos son elementos imprescindibles para alcanzar la masa crítica necesaria que permita crecer. Cuando esos pilares se debilitan, advierten los autores, una sociedad puede quedar atrapada en una espiral de estancamiento de la que resulta extraordinariamente difícil salir.
Javier Milei firma en el libro de visitas de la Universidad San Pablo CEU
El planteamiento supone una enmienda a buena parte de la teoría económica tradicional. Milei y Reidel rechazan la idea de que las economías tiendan siempre al equilibrio y que los países más pobres acaben convergiendo con los más ricos. Su propuesta es la contraria: existen puntos de no retorno. Una vez traspasados determinados umbrales, el crecimiento deja de ser automático y el declive puede convertirse en irreversible.
Aunque el documento no menciona en ningún momento la palabra woke, resulta imposible desligarlo de la batalla cultural que el presidente argentino libra desde su llegada al poder. Milei ha convertido la crítica al colectivismo, al intervencionismo estatal y a las políticas identitarias en uno de los principales ejes de su proyecto político. El nuevo trabajo académico aspira precisamente a proporcionar el andamiaje teórico que vincule esa batalla cultural con las consecuencias económicas que, a su juicio, provocan determinadas políticas públicas.
No es casualidad que los autores identifiquen dos factores especialmente relevantes para explicar el declive de las economías: la pérdida de la cultura del trabajo y el exceso de regulación estatal. Ambas variables ocupan un lugar central en el modelo y son presentadas como fuerzas capaces de empujar a un país por debajo de su escala mínima viable.
Javier Milei
La tesis conecta directamente con algunas de las principales advertencias formuladas por Milei en los últimos años. El presidente argentino ha denunciado reiteradamente que las sociedades occidentales atraviesan una crisis cultural marcada por el abandono de valores como el esfuerzo, la responsabilidad individual y la libertad económica. En su opinión, la expansión del Estado y la progresiva sustitución de la cultura del mérito por sistemas basados en privilegios regulatorios o identitarios terminan erosionando los incentivos que hacen posible la prosperidad.
El paper traslada ahora esas ideas al terreno económico. Para sus autores, la cultura no es una consecuencia del crecimiento, sino una de sus causas. Las sociedades que fomentan el trabajo, la innovación y la cooperación voluntaria generan dinámicas de rendimientos crecientes que permiten superar los umbrales necesarios para prosperar. Por el contrario, aquellas que destruyen esos incentivos pueden iniciar un proceso acumulativo de empobrecimiento.
El documento constituye también una defensa intelectual de la desregulación impulsada por el Gobierno argentino. Milei sostiene que la intervención estatal no solo reduce la libertad económica, sino que puede fragmentar las condiciones necesarias para alcanzar la escala mínima que permite el desarrollo sostenido de una economía. Bajo esta perspectiva, la denominada «motosierra» deja de ser únicamente una herramienta política para convertirse en una consecuencia lógica del propio modelo teórico.
El presidente argentino Javier Milei, en Budapest
La publicación del trabajo ha provocado además un intenso debate académico. Algunos economistas han cuestionado la originalidad del documento y han señalado la posible utilización de herramientas de inteligencia artificial en su redacción, una acusación rechazada por Demian Reidel, quien ha defendido que la IA fue empleada únicamente para labores de corrección estilística. Sus autores recuerdan, además, que se trata de un estudio todavía no sometido al proceso de revisión por pares habitual en las publicaciones científicas.
Al margen de la polémica, Minimum Viable Scale permite comprender mejor el proyecto político de Javier Milei. El presidente argentino lleva tiempo insistiendo en que la economía y la cultura son inseparables. Su nuevo trabajo académico pretende demostrar precisamente eso.