Fundado en 1910
Andrés Amorós
Crónica deAndrés Amorós

Con la mano herida, asombra Morante en el Puerto de Santa María con una extraordinaria faena de lidiador valiente y completo

Vuelta al ruedo a un gran toro de Álvaro Núñez, para el que el público pidió el indulto, al que Talavante corta las orejas

Alejandro Talavante y Morante de la Puebla, a hombros este sábado en El Puerto Santa María

Alejandro Talavante y Morante de la Puebla, a hombros este sábado en El Puerto Santa MaríaCanal Sur

Felizmente, se resolvió la incógnita: Morante de la Puebla sí ha toreado la primera de las cuatro tardes en que se ha anunciado, en El Puerto de Santa María. El jueves por la noche, en Palma de Mallorca, al salir de la suerte suprema, se confió, el toro lo encunó y sufrió un corte en la mano derecha, pero eso no le ha impedido torear en la Plaza Real, con una visible venda . No se sabe cómo le afectará, para torear y, sobre todo, a la hora de entrar a matar, pero si no habría supuesto una gran decepción.

La Real Plaza de Toros de El Puerto de Santa María, de fines del siglo XIX, es uno de los cosos más bellos, más solemnes y con una historia más ilustre. Impulsó su construcción un grupo de notables de la ciudad, encabezados por un descendiente de Fernán Caballero.

Al entrar por la puerta principal, un azulejo de Mensaque recuerda la famosa frase de Joselito, que todos hemos repetido: «Quien no ha visto toros en El Puerto, no sabe lo que es un día de toros». (Me recuerda a mí una cancioncilla de Antonio Machado: «A las palabra de amor –les sienta bien su poquito– de exageración».

Después de la cornada de Sevilla, Morante de la Puebla está

toreando de maravilla y está arriesgando mucho más de lo que el gran público aprecia. Ya no es un torero artista que alterna tardes buenas y malas: se la está jugando de verdad todas la tardes. Es un caso singularísimo, único, en un diestro de su edad y de su línea estética.

Esa actitud se basa –creo yo– en la responsabilidad que ahora mismo ha asumido Morante, como sucesor justamente de Joselito el Gallo: no cabe mejor modelo. Quiere que lo vean torear todos los públicos: por eso acudió a Palma de Mallorca. También por eso, hace gestos como el de anunciarse cuatro tardes en El Puerto de Santa María.

El eco que esto ha tenido ha sido enorme: las cuatro tardes se va a colgar el cartel de «No hay billetes», se ha triplicado el abono y se ha apuntado un gran tanto el empresario, Carlos Zúñiga.

Esta tarde, lidia los toros de su amigo Álvaro Núñez: es, ahora mismo, su ganadería preferida, el tipo de toro que le permite –cree él– desarrollar mejor su toreo.

Esta vez, los toros de Álvaro Núñez dan juego variado; destaca el quinto, premiado con la vuelta al ruedo, para el que el público pidió con fuerza el indulto. Talavante lo aprovecha con una faena completa y corta las orejas. Juan Ortega se luce en lances estéticos. Morante torea con primor al primero, noble, y con gran valor y técnica al cuarto, complicado: una faena extraordinaria. Morante y Talavante salen a hombros.

Dejo para el final a Morante, el gran protagonista. Talavante está desarrollando una temporada con muchos triunfos: cuaja a su estilo los toros manejables y no se da coba con los otros. Al público que no lo ve muchas tardes, lo sorprende con su repertorio singular.

Al segundo toro, el único cinqueño de la tarde, fino de cabos, lo recibe con delantales, dejándolo pasar. El toro empuja en el caballo, casi desmonta al picador Manuel Cid, que aguanta bien. No cuaja el quite por chicuelinas del matador. El toro acude con alegría a la muleta, repite con casta, no para; por la izquierda, protesta un poco Talavante, con facilidad, liga muletazos desiguales, algo moviditos: para la música. Lo más logrado son algunos derechazos de mano baja. Deja una estocada en dos tiempos, alargando el brazo, descabella una vez y el animal se echa: petición y saludos. Ha sido un toro bravo, exigente, al que había que poderle mucho.

Al quinto, más chico, que embiste con nobleza, lo recibe Talavante con esa mezcla fácil de delantales y chicuelinas que tan poco me gusta. Quita con el capote a la espalda. Saludan Ambel e Izquierdo, con los palos. Con un toro de gran bondad, disfruta corriendo la mano con suavidad por los dos lados en muletazos rematados con una arrucina y cambios de mano encadenados. El público pide clamorosamente el indulto del bravo y noble toro pero el Presidente no lo concede: estocada y dos orejas.

Alejandro Talavante, con el segundo de su lote, al que cortó las dos orejas

Alejandro Talavante, con el segundo de su lote, al que cortó las dos orejasX: @CircuitosToros

El quinto de la tarde, para el que pidieron el indultos, fue premiado con la vuelta al ruedo

El quinto de la tarde, para el que pidieron el indultos, fue premiado con la vuelta al ruedoX: @CircuitosToros

Juan Ortega suele apuntar muy buen estilo, dibujar pases sueltos preciosos pero rara vez logra una faena completa.

El tercero, jabonero, con más kilos, embiste de salida con cierta violencia: Ortega lo recibe con verónicas cargando la suerte, desiguales. Lo pican mal y sale manseando, en la primera vara; le pegan más, en la segunda; aprieta, en banderillas. Juan comienza adecuadamente, con muletazos por bajo, que el toro incierto, necesita. Cuando intenta torear con suavidad, el animal protesta, surgen los enganchones, algún momento de apuro y un desarme. Mata caído. El toro ha tenido bastante que torear: Juan lo ha intentado, con entrega, pero no ha logrado imponer su mando.

Recibe con arrebato Juan Ortega al último: farol de rodillas, lances con la rodilla genuflexa y verónicas, cargando la suerte. Galleando por chicuelinas conduce al toro, que embiste con nobleza pero pierde las manos. Comienza la faena también rodilla en tierra, con estética sevillana, muy jaleada, pero el toro protesta, puntea la muleta, queda corto y surge el desarme. Acaba con una especie de manoletinas con una sola mano. Falla con la espada y todo se diluye.

Juan Ortega, con la muleta ante el último de la tarde

Juan Ortega, con la muleta ante el último de la tardeX: @CircuitosToros

Y Morante… La Plaza entera se pone en pie para ovacionarlo, después de escuchar respetuosamente el Himno Nacional. El primer toro, castaño oscuro, en los primeros lances acusa flojera: lo alivia Morante levantando el capote, con vueltas verdes. Cumple el toro en el caballo, le alivian el castigo. El diestro apenas ha podido trazar un par de verónicas. Cuidan mucho en toda la lidia al toro, que galopa y embiste con alegría. Lo prueba a media altura, dibuja preciosos muletazos por bajo. Conduce con suavidad las embestidas por los dos lados. La faena va a más, liga muletazos impecables a un toro que ha aguantado, ha sacado castita. Pincha el diestro en lo alto y hace un gesto de dolor; la segunda vez, cita a recibir y logra la estocada. Es un detalle de sabiduría taurina, para no tener que empujar fuerte, por la herida de la mano: oreja.

En el cuarto, recogido de pitones, logra dos preciosas verónicas pero sólo dos porque el toro se le frena, en el embroque; luego, le busca las vueltas al caballo y acaban pegándole fuerte, en dos puyazos más. El toro es incierto, pega arreones, no se ha dejado torear con el capote; también es incierto en la muleta. Intenta Morante conducirlo con suavidad; aguanta parones, con mucho valor. Le ha sacado muletazos de gran mérito. En otro momento de su carrera, con este toro, hubiera abreviado. Se la ha jugado de verdad. Culmina los circulares con un precioso abaniqueo clásico: el público, en pie; caen al ruedo sombreros. Suena el aviso antes de entrar a matar porque el trasteo ha sido largo. Después de un pinchazo, logra una estocada contraria: oreja. Yo le hubiera dado las dos, sin duda alguna porque la faena ha sido de verdad extraordinaria.

Morante de la Puebla, con el cuarto de la tarde

Morante de la Puebla, con el cuarto de la tardeX: @CircuitosToros

Morante de la Puebla besa una bandera recogida con su mano maltrecha tras el percance sufrido en Palma de Mallorca

Morante de la Puebla besa una bandera recogida con su mano maltrecha tras el percance sufrido en Palma de MallorcaX: @CircuitosToros

Me ha recordado los rotundos endecasílabos que escribió José Bergamín sobre lo que hizo una tarde Antonio Ordóñez, en Arles: «Torear tan bien como le dio la gana / lo mismo al toro claro que al oscuro». Eso es, sencillamente, lo que ha hecho Morante esta tarde.

Hoy han podido ver todos algo que muchos todavía ignoran: Morante ya no es sólo un torero de gran estética. Domina la técnica y tiene gran valor: ahora mismo, es un lidiador completo. Que los toros le respeten y que nosotros lo disfrutemos.

POSTDATA. En El Puerto de Santa María nacieron dos grandes poetas, de ideología opuesta: el monárquico Muñoz Seca y el comunista Alberti. He visitado las Fundaciones de los dos, en la ciudad. Los dos eran aficionados a los toros y escribieron sobre ese tema. Muñoz Seca escribió la letra de la canción ¡Pobre Joselito! Para Alberti, el toreo va unido a sus recuerdos infantiles: la Plaza, las conversaciones, la calle de don Luis Mazzantini

Resume Alberti: «En El Puerto, los toros eran una fiesta más del verano, algo tan natural como el mar». Así, tan natural como el mar de Cádiz, suave a ratos y fuerte otras veces, ha toreado esta tarde en El Puerto de Santa María José Antonio Morante de la Puebla.

FICHA

  • El Puerto de Santa María. Real Plaza de Toros. «No hay billetes».
  • Toros de Álvaro Núñez, de juego variado. Destaca el muy bravo y noble quinto, Ponderoso, de 485 kilos, premiado con la vuelta al ruedo, para el que el público pidió el indulto.
  • MORANTE, de azul noche y oro, pinchazo y estocada en la suerte de recibir ( oreja) . En el cuarto, pinchazo y estocada contraria (aviso, oreja).
  • TALAVANTE, de carmín y oro, estocada trasera en dos tiempos y descabello (petición y saludos). En el quinto, estocada atravesada (aviso, dos orejas).
  • JUAN ORTEGA, de verde oliva y oro, estocada caída (saludos). En el sexto, cinco pinchazos y se echa (aviso, palmas).
  • Salen a hombros Morante y Talavante.
comentarios
tracking

Compartir

Herramientas