La cantante Shakira durante el primero de sus conciertos ofrecido en Madrid
Shakira vuelve a Madrid con todos sus clásicos: tres décadas de éxitos en una noche de baile y nostalgia
La colombiana inaugura su residencia en Macondo Park ante más de 50.000 personas con un repertorio que viaja desde sus primeros clásicos hasta su etapa más reciente
Ocho años después de su última visita a España, Shakira volvió este viernes a Madrid para reencontrarse con un público que conoce buena parte de su historia a través de sus canciones. Más de 50.000 personas ocuparon el Macondo Park para asistir al primero de los doce conciertos de su residencia europea, un espectáculo concebido como un recorrido por más de tres décadas de carrera y que terminó convertido en una gran celebración de sus éxitos.
La espera terminó pasadas las 20:50 horas. Tras un despliegue audiovisual que sirvió de introducción, Shakira apareció sobre el escenario acompañada por un grupo de mujeres y arrancó con La Fuerte, uno de los temas de su etapa más reciente. El comienzo dio paso rápidamente a Girl Like Me, antes de que la cantante se dirigiera por primera vez al público madrileño para agradecer el recibimiento.
Shakira durante el primero de sus conciertos
«No puedo creer que esté aquí», reconoció la artista, que presentó la residencia como un reencuentro con sus seguidores españoles. Después llegaron Las de la intuición y Estoy aquí, dos canciones que hicieron viajar al recinto hasta los primeros años de su carrera.
La selección del repertorio dejó claro desde el principio que Madrid no iba a ser únicamente una parada de la gira Las Mujeres Ya No Lloran World Tour. Shakira quiso recuperar canciones de distintas épocas y alternarlas con los temas que han marcado su regreso a los escenarios. Inevitable, Te felicito y TQG convivieron así con Don't Bother y Can't Remember to Forget You, esta última acompañada por Shakira a la batería.
Uno de los momentos más emotivos llegó con Acróstico. Las imágenes de una loba junto a sus cachorros acompañaron una interpretación dedicada a sus hijos, mientras las luces de los teléfonos de los asistentes iluminaron las gradas.
Shakira durante el espectáculo
A partir de ahí, el concierto cambió progresivamente de registro. Copa Vacía, La Bicicleta y La Tortura prepararon el terreno para una de las grandes celebraciones de la noche: Hips Don't Lie. La canción volvió a demostrar que, casi dos décadas después de su lanzamiento, continúa formando parte del repertorio imprescindible de la colombiana.
El tramo más bailable continuó con Chantaje y Loca, con nuevos cambios de vestuario y coreografías que situaron el baile en el centro del espectáculo. Shakira mantuvo durante buena parte de la noche una producción visual de gran formato, con pantallas, vídeos y distintas escenografías acompañando las canciones.
Una reivindicación de la libertad
Antes de Soltera, la cantante aprovechó para hablar de uno de los mensajes que atraviesan su actual etapa artística. Shakira defendió la posibilidad de encontrar la felicidad fuera de una relación y reivindicó la libertad personal después de los cambios que ha experimentado en los últimos años.
«Todo lo que uno necesita para ser feliz está dentro de uno mismo», afirmó ante el público antes de comenzar el tema. La canción dio paso a otro de los grandes momentos coreográficos del concierto.
Concierto de Shakira, este viernes
La parte final recuperó a la Shakira de sus comienzos. Ojos así permitió a la artista volver a exhibir la danza del vientre que acompaña al tema desde hace años, mientras Pies descalzos recuperó la imagen de aquella cantante que comenzó su carrera internacional en los noventa.
También hubo espacio para uno de los homenajes más personales de la noche. Antes de interpretar Antología, Shakira recordó su relación con España y aseguró que allí vivió algunos de los años más importantes de su vida. Después llegó Te dejo Madrid, precedida por el relato de una antigua historia sentimental con un «ejemplar ibérico» que, según explicó entre bromas, terminó rompiéndole el corazón.
La canción fue uno de los guiños más evidentes a la ciudad que acogerá sus próximos once conciertos.
El final, reservado para los grandes himnos
Cuando el concierto encaraba su recta final, Shakira recuperó Whenever, Wherever y los sonidos de Waka Waka, uno de los temas que más estrechamente permanecen ligados a su relación con España y al fútbol. La cantante también incorporó un guiño a la selección española durante Dai Dai.
Todavía quedaban dos de las canciones más reconocibles de su repertorio. She Wolf llevó de nuevo al escenario a la figura que ha acompañado buena parte de la identidad visual de esta etapa y, para cerrar la noche, Shakira reservó Bzrp Music Sessions, Vol. 53.
Shakira durante el primero de sus conciertos
El tema publicado junto a Bizarrap puso el punto final a un concierto que recorrió desde Pies descalzos hasta su producción más reciente. Madrid ha sido, así, el escenario elegido para cerrar la etapa europea de una gira que ha llevado a la colombiana por decenas de ciudades y que ahora afronta once noches más en la capital.
La residencia acaba de empezar, pero la primera noche ya ha dejado claro cuál será su principal argumento: Shakira no ha venido a Madrid a mirar atrás, sino a recorrer toda su trayectoria sin renunciar a la mujer que hoy se encuentra sobre el escenario.