Fundado en 1910

El Museo Sorolla y su transformación histórica: de antiguo taller mecánico a jardín del arte

El Ministerio de Cultura compró en 2008 el solar adyacente a la casa del pintor valenciano en Madrid y en 2026 Nieto Sobejano Arquitectos han hecho realidad el proyecto original y necesario de engrandecimiento, al que seguirá la restauración del hogar y taller del artista

La luz entra en la casa en reforma de SorollaEnrique Varela

En el Museo Sorolla, la casa del pintor valenciano en Madrid, las colas de gente bajaban hace dos años (cuando se cerró para iniciar la remodelación) por la Calle del General Martínez Campos a diario. Era una estampa típica madrileña: la cola del Sorolla que indicaba, además del aprecio del público por el lugar, su pequeñez en comparación a su atracción.

Entrada de la casa museo de Sorolla

La casa museo de Sorolla siempre ha sido como un jardín secreto (de hecho tiene tres, que también van a ser, están siendo, remozados, y replicados en las cubiertas de la ampliación, para alegría estética de los vecinos), como la casa del anciano de Up, pero lujosa y orgullosa con sus árboles y su personalidad de principios del XX, flanqueada hoy por edificios que la superan en altura, pero no en grandeza.

Esa grandeza íntima es la que impulsó la idea del engrandecimiento físico, que curiosamente es paralela a la pequeñez de tamaño citada. Una casa «pequeña» (de 1.700 metros construidos) para ser un Museo. El director Enrique Varela lo explica así mismo: «El museo le pedía espacio a la casa». Una realidad en el hecho de que el hijo de Sorolla y primer director del museo reconvirtió el primer piso doméstico en sala de exposición.

2.000 metros cuadrados de taller

Después el nieto, el siguiente director, suprimió la cocina por el mismo motivo: el Museo devoraba a la casa, sitio histórico por el interés de la vida del pintor y con ella los recuerdos y una parte importantísima del encanto del lugar. Esa necesidad constante de espacio llevó a que el Ministerio de Cultura adquiriera en 2008 el taller mecánico adyacente (2.000 metros cuadrados) que había dejado de funcionar.

El taller adyacente antes de ser convertido en MuseoPedro Villoslada Soberón

La metáfora de un tubo o de una vía de escape forzosa desde 1931 como horadada en los entresijos de la ciudad construida cuando la casa se abrió a la gente. Y no en la oscuridad sino en la luz del pintor de la luz, obsesionado con los lucernarios en su hogar, en cuyo diseño participó activamente junto al arquitecto Enrique Repullés.

Retrato del arquitecto de la casa, Enrique Repullés, por SorollaMuseo Sorolla

Los autores de la ampliación, Nieto Sobejano Arquitectos, han tenido muy en cuenta esa luz y han buscado replicar aquellos lucernarios como todo el eco del lugar, incluido el no perder su relación con lo doméstico, el corazón de la propiedad y del ser del artista («Ser contemporáneos sin alejarnos de la idea de Sorolla»).

Fotografía del estudio de SorollaMuseo Sorolla

Una puerta transparente, un umbral fantástico, une la vieja casa cerrada aún (por «años», admitió Varela) con la nueva reciente a la que han ido a parar todos los cuadros. La casa de Sorolla está vacía y se puede ver en fotografías y hasta en vídeo. Un lujo porque así solo la vio el mismo Sorolla antes de habitarla. Hace dos años era un lugar abigarrado, lleno de los más de 9.000 objetos entre piezas y obras.

Diseño sobre el papel de la ampliación con la casa a la izquierda y el taller a la derechaMuseo Sorolla

Ahora hay un muelle de carga en la Calle de Zurbano, 68, el mismo sitio de entrada del nuevo Museo, a la vuelta de la esquina del número 37 de la Calle del General Martínez Campos, convenientemente «azulejado» de azul. Y una sala de restauración y un almacén y un auditorio y un ascensor oculto, además de todo el nuevo espacio expositivo que ocupaba el taller.

Nuevas salas del SorollaRoland Halbe

Más de 13 millones de euros ha invertido el Ministerio, donde se incluyen la adquisición del edificio, las obras de rehabilitación y el equipamiento. Y en el ínterin de la obra, el traslado de «los servicios precarios o no servidos» y la segunda fase todavía en proceso, la culminación del gran proyecto con la «respetuosa» rehabilitación del hogar (basado en el abundante archivo fotográfico íntimo), solo «lo estrictamente necesario», que permita conservar «la pátina del tiempo».

Entrada al nuevo Museo SorollaFernando Maquieira

Lo industrial de la nueva entrada de Zurbano, que recuerda el viejo taller gris y que a medida que uno se adentra cambia «a lo Sorolla», a la luz de la casa del pintor con las modernidades urgentes, como la climatización necesaria para la conservación de las obras. Sorolla entra en una nueva época que también representa la identidad gráfica de la institución, que recupera el propio sello que el pintor utilizó.

Nuevas salas del Museo SorollaMinisterio de Cultura

Una nueva etapa que se presenta con la exposición, a partir de este jueves, Tras la casa del artista. Arquitecturas del Museo Sorolla (1905-2026). Un recorrido por la historia de la casa, desde la compra del solar, la construcción, las primeras transformaciones, Madrid y la casa, el jardín y la decoración y la casa como archivo, mientras la casa real espera en aparente silencio y oscuridad al otro lado hasta volver a ser habitada e iluminada como Sorolla la pensó.