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Algunas de las novelas propuestas sobre la Guerra Civil españolaEl Debate (asistido por la IA)

Diez novelas para aproximarse a la Guerra Civil sin caer en el sectarismo

La Guerra Civil ha sido retratada hasta la saciedad en el cine y la literatura. ¿Qué novelas leer para una aproximación alejada de la manipulación?

En estos años en los que la memoria histórica ha estado más que nunca en el centro de la cobertura periodística, la Guerra Civil española ha regresado con fuerza a la actualidad. Una memoria histórica manipulada desde el prisma del guerracivilismo que exige una labor de discernimiento para hallar el necesario discernimiento con el que juzgar todo acontecimiento histórico.

Hay quien se queja de que en España todas las películas y novelas son sobre la Guerra Civil, vista siempre desde el prisma de la izquierda republicana. Razón a la queja no falta: la Guerra Civil es uno de los temas predilectos de los creadores españoles, y lo políticamente correcto ya se ha encargado de dictaminar quiénes son los buenos y quiénes lo malos. El hartazgo entre el público es lógico.

Una muestra reciente es la película La bola negra, de los Javis: asesinato de Lorca, guerra civil y contenido lgbt. Una fórmula de éxito.

Por esa razón, conviene recordar algunas de las novelas más relevantes que se han hecho sobre nuestra Guerra Civil. Son novelas algunas escritas dese una perspectiva republicana, otras desde el punto de vista del bando nacional, pero tienen en común una postura honesta hacia la guerra y una gran calidad narrativa.

Cubierta de 'Madrid, de corte a checa'Renacimiento

Uno de los relatos más crudos de la guerra lo ofreció Agustín de Foxá, en Madrid, de corte a checa. Visión autobiográfica de la Segunda República y de los primeros meses de la contienda, en Madrid, de corte a checa se describe cómo Madrid pasó de acoger la pompa de la realeza española encarnada en Alfonso XIII a una gran cárcel soviética, donde católicos, monárquicos y hasta republicanos liberales huían de las matanzas indiscriminadas de los milicianos.

Manuel Chaves Nogales fue un firme defensor de la República, pero rechazó el sectarismo en el que cayó la izquierda y, sobre todo, los crímenes de las milicias. Chaves Nogales creía en una república liberal y democrática, muy lejos de los postulados comunistas y socialistas de quienes se hicieron con el control de la República.

En A sangre y fuego se recoge una serie de relatos escritos a partir de hechos reales de los que fue testigo el propio autor en su trabajo periodístico.

Cubierta de 'A sangre y fuego'Libros del Asteroide

Por quién doblan las campanas es una de las obras más reconocidas de Ernest Hemingway. Corresponsal en España durante la Guerra Civil, fue partidario del bando republicano, razón por la que esta novela peca de subjetividad y parcialidad que, vistas hoy, provocan cierto sonrojo.

Provoca también sonrojo la visión que Hemingway tenía de España, como un pueblo atrasado anclado en el folclore y lo castizo, muy del gusto de la idea orientalizante de España que aún predominaba en el ámbito anglosajón.

Con todo, estamos ante una gran novela que, además, refleja muy bien los movimientos guerrilleros que se desarrollaron en las sierras españolas (en este caso, en la de Guadarrama) durante la contienda y que serían el germen del maquis que surgiría ya en posguerra.

Al igual que Agustín de Foxá, a Wenceslao Fernández Flórez le sorprendió el estallido de la guerra en Madrid. Atrapado en la retaguardia republicana el autor de El bosque animado tuvo que escapar cada día de los fusiles de los milicianos, en una agónica huida calle por calle hasta que logró refugio en la embajada de Países Bajos. Su periplo lo dejó plasmado en la trilogía formada por El terror rojo, Una isla en el mar rojo y La novela número 13.

Celia en la revolución, publicada de forma póstuma, es para muchos la mejor novela sobre la Guerra Civil. Elena Fortún rescató el personaje de Celia, la protagonista de su serie de novelas infantiles que le dio la fama, para construir una novela autobiográfica sobre la guerra donde cambia de registro para entrar, con toda su crudeza, en el cruel mundo de los adultos.

A muchos quizás sorprenda la inclusión de La forja de un rebelde en esta lista. Su autor, Arturo Barea, sindicalista de UGT, luchó en la Guerra Civil en el bando republicano y asumió también una importante función en el aparato propagandístico, siendo, en ese sentido, uno de los responsables de la censura.

Su monumental trilogía autobiográfica La forja de un rebelde (La forja, La ruta y La llama), con sus más de 1300 páginas, es. Sin embargo, un testimonio único de la contienda firmada por uno de quienes la protagonizó, además de ser uno de los mejores ejemplos de novela bélica en español.

Barea presentó su obra como un testimonio de la guerra tal como la vio, la vivió y la intuyó, y eso es lo que hace de esta novela una obra imprescindible: es desgarradoramente honesta y escapa de toda demagogia.

Inédita hasta 2006, Pío Baroja finalizó Miserias de la guerra en 1951, con la Guerra Civil como temática central. En Miserias de la guerra encontramos un Pío Baroja crepuscular, decepcionado, consciente de que se acerca su final, muy alejado de aquel impetuoso hombre de acción que escribió Zalacaín el aventurero, Las inquietudes de Shanti Andía o La busca.

Cubierta de 'Miserias de la guerra'Alianza

Pese a que Baroja vivió la guerra, en esta novela no plasma hechos biográficos. Su intención no es mostrar su experiencia durante la Guerra Civil, sino reflejar una España sin remedio, condenada a la miseria moral ante la que no queda más que tirar la toalla de cualquier ansia de regeneración.

Madera de héroe, de Miguel Delibes, es una novela antibelicista donde el protagonista, Gervasio, es un ingenuo y soñador joven que sueña con la gloria militar. Sus ansias de heroísmo se desmoronan cuando estalla la Guerra Civil y, enrolado en el crucero Canarias, descubre el verdadero rostro de una guerra que puede ser cruel e inhumana, pero nunca heroica.

Con Los cipreses creen en Dios José María Gironella inició su serie de novelas más reconocidas, que completan Un millón de muertos y Ha estallado la paz. En ella, Gironella recoge la crónica de la agonía de una Segunda República hundida en sus propias contradicciones y fanatismos sectarios y el comienzo de la Guerra Civil.

El odio atávico, antropológico, visceral, inherente a la propia naturaleza humana que Camilo José Cela plasmó con maestría en toda su obra –con mención especial a La familia de Pascual Duarte– no podía no tener una novela sobre la Guerra Civil donde quedar plasmada.

Esa novela es Mazurca para dos muertos, novela que cabalga a lomos de la jauría del asesinato y la venganza. Ambientada en la Galicia natal del Premio Nobel, Cela entierra las manos en un suelo ancestral de donde arranca una violencia irracional, una brutalidad primitiva y un instinto arcaico construyendo una de las aproximaciones más crudas que se pueden leer de la Guerra Civil.

Novelas sobre la Guerra Civil:

  • Madrid, de Corte a checa, de Agustín de Foxá.
  • A sangre y fuego, Manuel Chaves Nogales.
  • El terror rojo, de Wenceslao Fernández Flórez.
  • Por quién doblan las campanas, Ernest Hemingway.
  • Celia en la revolución, Elena Fortún.
  • La forja de un rebelde, de Arturo Barea.
  • Miserias de la guerra, Pío Baroja.
  • Los cipreses creen en Dios, de José María Gironella.
  • Madera de héroe, de Miguel Delibes.
  • Mazurca para dos muertos, de Camilo José Cela.