El escritor Enrique Vila-Matas
Vila-Matas, el autor que se hizo escritor porque se aburría en las clases de Derecho
Enrique Vila-Matas, Premio Nacional de las Letras por una obra que desafía las fronteras de la literatura
El escritor barcelonés Enrique Vila-Matas, galardonado este martes con el Premio Nacional de las Letras, ha construido una trayectoria literaria singular en la que ficción, ensayo, autobiografía y reflexión metaliteraria se entrelazan para explorar los límites de la escritura.
Autor de títulos como Historia abreviada de la literatura portátil, Bartleby y compañía y El mal de Montano, es una de las voces españolas con mayor proyección internacional, con una obra traducida a más de 30 idiomas.
Vila-Matas (Barcelona, 1948) suele recordar que decidió dedicarse a la escritura porque se aburría profundamente en las clases de Derecho. Desde entonces, la literatura se ha convertido en el eje de una obra nutrida también por el cine y las demás artes, en la que las fronteras entre géneros se difuminan y la reflexión sobre el propio acto de escribir ocupa un lugar central, informa Efe.
A lo largo de su carrera, el autor ha transitado con naturalidad entre la novela, el cuento, el ensayo narrativo y el diario, además de experimentar con formas poco convencionales, como las entrevistas ficticias que marcaron sus primeros pasos periodísticos. Su escritura, caracterizada por la intertextualidad, las citas y las referencias a otros autores, ha dado lugar a una literatura que juega constantemente con la relación entre realidad y ficción.
Considerado uno de los principales exponentes de la metaliteratura contemporánea y vinculado a la llamada «literatura parasitaria», Vila-Matas construye relatos en los que la experiencia personal se mezcla con la imaginación, el pensamiento y la historia literaria. Sus personajes suelen ser figuras marginales, fracasados o individuos que observan el mundo desde una posición excéntrica, con un sentido del humor que convive con cuestiones como la muerte, la identidad y el sentido de la existencia.
Enrique Vila-Matas
Entre sus obras más representativas figura Historia abreviada de la literatura portátil (1985), un libro que de invención y reflexión crítica y que consolidó los rasgos esenciales de su universo narrativo. Le siguieron títulos como Suicidios ejemplares (1991), El viaje vertical (1999) y la trilogía integrada por Bartleby y compañía (2000), El mal de Montano (2002) y Doctor Pasavento (2005). Más adelante publicó, entre otras obras, Kassel no invita a la lógica (2014) y Marienbad eléctrico, en las que amplió su exploración hacia el arte contemporáneo.
Su reconocimiento internacional se ha visto respaldado por distinciones como el Premio Rómulo Gallegos y el Prix Médicis Étranger. También ha figurado durante años entre los nombres mencionados en las quinielas del Nobel de Literatura y del Premio Cervantes, consolidando su posición como uno de los escritores españoles más reconocidos fuera de sus fronteras.
En 2015, durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, donde recibió el Premio de Literatura en Lenguas Romances por el conjunto de su obra, Vila-Matas explicó su personalidad a través de un desdoblamiento entre el escritor solitario y el hombre que participa en actos públicos. Definió al primero como un «ser siniestro», encerrado en la escritura, y al segundo como una especie de «marciano» que sale al exterior para relacionarse con los demás sin dejar de pensar en escribir.
«Entré en la escritura para aislarme de la familia y he continuado en la escritura para aislarme de la familia mundial», afirmó entonces. En esa aparente contradicción resumía una de las constantes de su trayectoria: apartarse del mundo para observarlo, vivir experiencias o imaginarlas y transformarlas después en literatura.