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Selección de clásicos españoles para la Solemnidad de Todos los Santos y el Día de DifuntosEl Debate (asistido por la IA)

Los clásicos españoles que debes leer en Todos los Santos y Difuntos

El Debate propone cinco clásicos de la literatura española para leer en la Solemnidad de Todos los Santos y el Día de los Fieles Difuntos

La tradición literaria española es muy extensa y ha dado lugar a numerosos mitos y clásicos universales que han trascendido las fronteras políticas y culturales de nuestro país.

En una nación de tradición católica y profunda espiritualidad como es la española, los textos literarios con un trasfondo religioso y sobrenatural ocupan una posición destacada entre nuestros clásicos.

Es por eso que no es de extrañar que la Solemnidad de Todos los Santos y el Día de los Fieles Difuntos haya inspirado numerosas obras literarias que han mantenido su actualidad a lo largo del paso del tiempo.

Con motivo de la Solemnidad de Todos los Santos y el Día de los Fieles Difuntos, El Debate recomienda algunos de los clásicos más importantes que la tradición le ha dado un lugar especial en estas fechas.

Cuando se habla de Todos los Santos, la obra que viene a la cabeza a prácticamente todos los españoles es el Don Juan Tenorio de José Zorrilla.

Este drama religioso, estrenado en 1844, toma el mito del burlador y, en particular, el personaje que Tirso de Molina ya había transformado en leyenda en El burlador de Sevilla, y lo universaliza.

Don Juan Tenorio se ha representado tradicionalmente en toda España en la víspera de Todos los Santos y es una de nuestras tradiciones culturales más populares y asentadas.

Es cierto que la tradición se ha visto afectada por la implementación del Halloween de tradición anglosajona, pero en su día no había un solo español que no se supiera de memoria aquellos versos de «¿No es cierto, ángel de amor, que en esta apartada orilla más pura la luna brilla y se respira mejor?».

El compromiso de promotores teatrales y salas ha permitido que la tradición regrese con fuerza y hoy no hay prácticamente ciudad española que no cuente con su representación del Tenorio en el día de Todos los Santos.

También la tradición del burlador tenemos El estudiante de Salamanca, de José de Espronceda. El estudiante de salamanca, una propuesta vanguardista para la época, donde Espronceda mezcla géneros: narrativa, poesía y teatro.

Obra clave del romanticismo, en El estudiante de Salamanca se renuncia a toda posibilidad de redención: don Félix de Montemar, el protagonista, no es don Juan Tenorio y avanza hacia la perdición de su alma que concluye con un terrorífico descenso a los infiernos.

Don Álvaro o la fuerza del sino, del Duque de Rivas, es el drama romántico por antonomasia. En este texto se compendian todos los temas, inquietudes y aportaciones del romanticismo a la literatura, pero también a la mentalidad e ideología de la época.

El destino como motor de las acciones humanas, la venganza, el ansia de una redención que no llega, y el final inevitable…

Las coplas por la muerte de su padre, de Jorge Manrique, es, tal vez, el poema fúnebre o elegía funeral más destacado de la literatura española –junto con el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, de Federico García Lorca, como ha apuntado en más de una ocasión el catedrático y crítico taurino de El Debate Andrés Amorós–. Las coplas por la muerte de su padre son, así, una de las lecturas predilectas para el día de difuntos, con una honda reflexión sobre el sentido de la vida y la muerte con una bella enseñanza surgida de la espiritualidad cristiana donde se destaca el eco que en la eternidad tendrán nuestros actos en la tierra.

Gustavo Adolfo Bécquer es el escritor español del romanticismo por antonomasia. Sus Leyendas plasmaron el arquetipo del relato de los sobrenatural, con la particularidad de que están impregnadas por una visión de la vida específicamente cristiana.

Son en su mayoría leyendas con un trasfondo religioso, de las que destacaremos aquí El monte de las ánimas, una de sus leyendas más populares.

La leyenda tiene lugar en el Monte de las Ánimas, a orillas del Duero, en Soria, la víspera del Día de los Fieles Difuntos. Sus protagonistas, Alonso y Beatriz, responden a dos arquetipos: el temeroso que respeta lo sagrado y lo sobrenatural, y la soberbia del incrédulo, que juega con el sentimiento religioso ajeno.